LA PASTORAL ABORIGEN: UNA AMENAZA CONTRA LA INTEGRIDAD TERRITORIAL

La reforma de la Constitución en 1994 -su propósito era conseguir la reelección de Menem- abrió las puertas para la secesión del territorio nacional con la incorporación del artículo 75 al reconocer supuestos derechos de los supuestos “pueblos originarios”, cuya mayoría se consideraba argentina, sin ningún problema. Pero, en aras de un objetivo político menor, los “padres constituyentes”, pusieron en riesgo algo bastante mayor: nada más ni nada menos que la integridad de la Nación, absolutamente ciegos ante el peligro del desmembramiento territorial. (Ver http://catapulta.com.ar/?p=9838

Esta amenaza se ha potenciado con los desvaríos indigenistas de Jorge Mario Bergoglio, cuyo primer paso ha sido intentar convertir a la Amazonia en un suerte de Estado Multinacional, detrás del cual se puede percibir la larga mano del mundialismo apátrida.

No es casual entonces que en l996, apenas dos años después de la reforma constitucional haya aparecido en Bristol (Inglaterra) el Mapuche Internacional Link, que difunde este mapa:

(Ver artículo de Claudia Peiró en https://www.infobae.com/politica/2017/08/08/the-mapuche-nation-el-pueblo-originario-con-sede-en-bristol-inglaterra/

Cabe recordar que el artículo 67, inciso 15, de la Constitución de 1853 disponía que: “Corresponde al Congreso… Proveer a la seguridad de las fronteras: conservar el trato pacífico con los indios y promover la conversión de ellos al catolicismo”. (Misioneros de la “Vieja Evangelización”: ¡que Dios los bendiga!)

Por cierto, en aquellos años sí que la Iglesia cumplía cabalmente con su misión de convertir, pero hoy no lo hace, después del Vaticano II que, de hecho, equiparó al catolicismo con las falsas religiones. Para colmo de males, hoy la sede romana está ocupada por una persona que tiene fobia contra el “proselitismo”, capaz, además, de abrazarse impúdicamente con los peores enemigos de la Esposa de Jesucristo.

En este marco de deserción y de renuncia, la Pastoral Aborigen -sus integrantes son activistas antes que sacerdotes- que con sus flagrantes mentiras, es una punta de lanza para la desintegración, tal como lo  demuestra en los sucesos patagónicos, donde se presta al juego kirchnerista-indigenista, sumándose a una “mesa de coordinación”, en la que se sientan, con voz y voto, los revoltosos “originarios”. Desde luego, en el caso de las diócesis patagónicas, los grandes responsables, en primera instancia, son los obispos Chaparro, de la diócesis de Bariloche, y Laxague, de la de Viedma.

Redoblo, pues, mis pedidos habituales: de la Pastoral Aborigen, de Chaparro, de Laxague y de Jorge Mario Bergoglio, libera nos, Dómine.

Y termino la nota con una foto que ilustra sobre los frutos envenenados que producen todo este rejunte subversivo: la bandera sediciosa ondea junto al pabellón nacional en Neuquén, para celebrar un aniversario de la creación del Wenofuye, “como expresión de respeto y reconocimiento a la plurinacionalidad del país y la interculturalidad de Neuquén, en los mástiles principales de la Municipalidad”

https://www.facebook.com/XAWVNKO/posts/3405734762840577

Notas catapúlticas

1) “Los obispos Juan José Chaparro, de San Carlos de Bariloche, y Esteban María Laxague, de Viedma, acompañaron el inicio y la llegada de la marcha Petu Mongeleiñ, que realizaron este lunes 24 de abril (de 2017) las comunidades mapuches de la provincia de Río Negro que objetan el proyecto de nuevo Código de Tierras Fiscales. En un comunicado, los prelados rionegrinos advirtieron sobre la «deuda histórica» con estas comunidades y pidieron que el tema de las tierras fiscales sea tratado «con la máxima participación de los pueblos indígenas» y fundamentaron su afirmación en lo expuesto por el papa Francisco: «Solo así con la participación y el consentimiento previo e informado- se puede garantizar una cooperación pacífica entre las autoridades gubernamentales y los pueblos indígenas que supere contradicciones y conflictos».

https://www.aica.org/28163-solidaridad-de-obispos-rionegrinos-con-la-marcha-las-comunidades-mapuches.html

2)”Desde el Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDIPA) en Neuquén, junto a ENDEPA (Equipo Nacional de Pastoral Aborigen) nos solidarizamos con el Lof Campo Maripe en estos días en los que se está juzgando a varios de sus integrantes pretendiendo catalogar de “usurpadores” a los hijos de la Tierra.

Exigimos al estado provincial que respete, aplique y avance con el relevamiento territorial ordenado por la Ley Nacional (26160) que se ha dictado a la luz de lo que establece la constitución Nacional en su Art. 75 Inc. 17 donde reconoce -entre otros derechos- el de la posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan los Pueblos Originarios como preexistentes al Estado.

Nos preocupa que se prioricen intereses de terceros por sobre los derechos ancestrales de la Comunidad Campo Maripe desconociendo la legislación indígena en la materia y negando la preexistencia, la historia como tantas veces se realiza con las comunidades mapuches.

En el marco de la celebración de la Semana de los Pueblos Indígenas que desde ENDEPA se promueve del 19 al 25 de Abril acompañamos el reclamo del Lof Campo Maripe esperando que la Justicia aplique y garantice los derechos indígenas consagrados en la Constitución Nacional, Provincial, Tratados Internacionales, Ley Nacional 26160, por sobre los intereses mezquinos de algunos pocos.

Creemos hoy más que nunca que, tal como dice el Lema que hemos elegido para este año desde ENDEPA: “EL TERRITORIO ES VIDA, SE CUIDA y SE DEFIENDE”. Hermana Viviana Vaca  -P. José María D`Orfeo” (EN LA FOTO)