LA TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN Y LA PRAXIS REVOLUCIONARIA (a propósito de una “Escuelita”)

Sería una ingenuidad creer que la “Teología de la liberación” cesó en sus actividades con la Instrucción Evangeli nuntiandi  de Juan Pablo II, una reprobación que careció de la energía necesaria para condenarla en bloque y en severos términos. a pesar de un comienzo bastante prometedor:

“La presente Instrucción tiene un fin más preciso y limitado: atraer la atención de los pastores, de los teólogos y de todos los fieles, sobre las desviaciones y los riesgos de desviación, ruinosos para la fe y para la vida cristiana, que implican ciertas formas de teología de la liberación que recurren, de modo insuficientemente crítico, a conceptos tomados de diversas corrientes del pensamiento marxista”.

Pero inmediatamente después viene esta salvedad, que en la práctica fue una  puerta abierta para las “experiencias liberadoras”:

Esta llamada de atención de ninguna manera debe interpretarse como una desautorización de todos aquellos que quieren responder generosamente y con auténtico espíritu evangélico a « la opción preferencial por los pobres”

Ya pasaron los tiempos de San Pío X con su Pascendi y de Pío XII con su Humani generis, que sólo sirvieron para detener la secta modernista nada más que por unos años. La semilla de la serpiente quedó y resurgió con más fuerza, si cabe, con el Vaticano II, pese a lo que digan los ilusos de “la hermenéutica de la continuidad”. Ni qué decir tiene lo que ahora está pasando con el (des)gobierno de Bergoglio que le ha dejado el campo orégano al modernismo, con sus malhadadas encíclicas, para decir lo menos de engendros como Amoris laetitia y Fratelli tutti, por ejemplo. A lo que debe sumarse el caos originado por su verborrea y su irresponsabilidad  moral e intelectual, propia de todo demagogo.

Esta “Escuelita” entonces, es una prueba más de cómo la Teología de la Liberación-llámese “Teología del pueblo”, “ecoteología” o lo que fuere-continúa con sus actividades subversivas, con el objetivo de liquidar a los restos de la Iglesia jerárquica que puedan subsistir. De allí su pertinacia en plantear oposiciones dialécticas, tomadas de Hegel y de Marx, a partir de antinomias: “pueblo -poderosos”,  “horizontalidad-verticalidad” “feminismo-patriarcado”, etc, etc. que solamente se suprimirían con la praxis revolucionaria.(Ver nota catapúltica sobre lo que afirma Gustavo Gu-tiérrez)

Y vayamos al caso de nuestra “Escuelita”:

“Ayer 4 de junio de 2020, por la tarde-noche fue el primer encuentro de  Bendita Mezcla: “Escuelita de Comunidades” de Nuestra América: Curso virtual a modo de itinerario de formación para jóvenes, pero también espacio de encuentro, de compartir, de vivir la fe, de aprendizaje, de canto y militancia política. Organizado por Amerindia y la Articulación Continental de las Comunidades de Base, cuenta también con el apoyo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO)..

En el encuentro, nos saludaron Socorro Martínez, teóloga Mexicana y Coordinadora de las CEB´S, que nos presentó el proyecto de Bendita Mezcla; Rosario Hermano, uruguaya, Coordinadora de Amerindia Continental, que nos contó el lugar que tendrá la Escuelita en el blog de Amerindia en la Red; y Emilce Cuda, argentina, de CLACSO, que contó el apoyo hacia el proyecto y nos dejó el lindo testimonio de sus diálogos con el argentino Juan Carlos Scannone (fallecido el 27 de noviembre de 2019) para introducir el estudio de la teología de la liberación en CLACSO. https://amerindiaenlared.org/contenido/17260/bendita-mezcla-escuelita-de-comunidades-de-nuestra-america

Sobre los materiales de estudio agrego dos ejemplos:

Fe y política desde Jesús

“La década de los 60 del siglo pasado fue una irrupción, un cambio de época por muchas vías: el mayo Francés, el asesinato del Che, la guerra Fría, América Latina en llamas; la disputa entre el capital y el trabajo se había tensado. En ese contexto, la fe cristiana del tercer mundo ‘da la cara’ frente a las opresiones, sale a la palestra pública, choca de frente contra intereses concretos y acompaña luchas por la vida en muchos rincones. La teología de la liberación se vuelve la expresión más cristalina de ese encuentro, que hoy se revigoriza desde los nuevos gritos, frente a los nuevos opresores, junto a las valientes luchas. Desde NuestrAmérica, frente a todos los fundamentalismos de ayer y siempre, abrazamos la política de cuerpo entero, como creyentes y militantes. https://amerindiaenlared.org/contenidoDinamico/46/tema-9-fe-y-politica-desde-jesus/

Mística ecológica

En 1923, en pleno desierto de los Ordos, China, un Jesuita levanta sus manos al cielo, sin pan ni vino, para celebrar una ‘misa sobre el mundo’: ‘Te ofreceré, yo, que soy tu sacerdote, sobre el altar de la Tierra entera, el trabajo y el dolor del mundo…’ (El himno del universo, Teilhard de Chardin).

Se trata de una plegaria de rodillas frente al Kosmos: el Dios Creador, corazón del cielo y corazón de la tierra según nuestros hermanos Mayas, habitando en el único templo de la vida. Dios escondido en el despliegue admirable del universo, en el ‘ajuste fino cósmico’ que hizo posible la evolución, en la red que hace posible la maravilla de la vida. De rodillas, los pueblos de la tierra, agradeciendo a la Pacha, a la madre, a la fuerza Creadora”. https://amerindiaenlared.org/contenidoDinamico/40/tema-3-mistica-ecologica/

Notas catapúlticas

1)Una de las integrantes más conocidas de este aparato subversivo es la kirchnerista Emilce Cuda,“discípula amada” del gramsciano Ernesto Laclau y que pasa por ser una de las intérpretes oficiosas del pensamiento(?) de Bergoglio. Cuda , de la cual CATAPULTA se ha ocupado bastante, utiliza el cartel protector de CLACSO, del jesuita Boston College y de la Facultad de Teología de la UCA y tiene entonces- además de impunidad intelectual- suficientes recursos a disposición para viajar frecuentemente y armar células en Hispanoamérica. Una cita suya basta para calibrar su estructura mental(léase capacidad de macaneo):

 “El periodo medieval utilizó como mediación a la filosofía, especialmente con categorías platónicas y aristotélicas. En el siglo XX a partir de Latinoamérica, la teología va a hablar de Dios a partir del clamor de los pobres, y toma como mediación la sociología, ese es el método de la teología de la liberación. En la teología del pueblo, se utiliza el símbolo, el lenguaje simbólico de la cultura popular, el arte, el lugar del trabajo, la comunidad. La diferencia principal es la mediación metodológica”.

http://dioseslocos.org/una-entrevista-con-la-teologa-emilce-cuda-una-dialogo-entre-el-peronismo-el-populismo-y-el-catol

2) Cuda , palabras más, palabras menos, sigue a Gustavo Gutiérrez, uno de los gurúes de “liberación” para quien:

“Los gérmenes de este nuevo tipo de inteligencia de la fe ya están naciendo de estas experiencias. Al aprender la unión que se da entre teoría y práctica, hacen una nueva relectura del evangelio y descubren algo profundamente tradicional: ¡que la verdad evangélica se hace!

Por eso sus temas son los grandes temas de toda verdadera teología; lo diferente es el enfoque, el modo como los aborda, ya que su relación con la praxis histórica es distinta. Lo que ciertamente hace es situar el compromiso político liberador en las perspectivas del don gratuito de la liberación total de Cristo. No reduce la liberación de Cristo a la liberación política; pero se opone a que la liberación de Cristo quede reducida a una pura liberación interior. De esta forma da su hondura y su verdadera significación a lo que está en juego en el compromiso político, a la par que hace justicia al realismo propio de la liberación cristiana.

La praxis histórica con la que se relaciona esta teología es una praxis histórica liberadora, que se identifica con las clases sociales que sufren miseria y expoliación, con sus intereses y combates”. https://seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol12/45/045_gutierrez.pdf

3)Sobre  CLACSO ver “UNA MATRIZ DE LA SUBVERSIÓN” http://aladerecha.com.ar/?p=1458

4)Un recuerdo personal: cuando apareció la Instrucción de Juan Pablo II, hubo una reunión de profesores en la UCA y el querido amigo Florencio Arnaudo tuvo un cruce con el hiperdesagradable Carlos Galli, actual Decano de Teología, que  intentó aprovecharse malamente de la salvedad señalada, para justificar sus propias malandanzas.