OTRO ATENTADO A LA TRADICIÓN

Está cada vez más claro que el desgobierno de Bergoglio tiene dos fases. Una, la verborragia demagógica con que nos flagela casi todos los días y la otra, un plan que se ejecuta gradualmente, y cada vez más rápido. Es decir, la cháchara inconducente permite desviar la atención de lo que realmente se maquina en la Iglesia, que de tanto en tanto sale a la luz pública, como hecho consumado.

Desde luego que este plan no ha sido concebido por Bergoglio, sino que cuenta con su complicidad pasiva: su único plan consiste en mantenerse en el poder aparente.

A él le basta con salir en los medios de difusión que alaban todo su palabrerío, pero son otros los que tienen el poder real, cuyo objetivo principal es armar una Contraiglesia. Hablo de la mafia de St. Gall, o San Galo, la cual-según fuertes indicios- es la que posibilitó su designación. (Sobre el tema ver las notas de Pedro F. Barbadillo en https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=24945  y el agudo comentario del buen amigo Wanderer en http://caminante-wanderer.blogspot.com/2015/09/lo-eligio-el-espiritu-santo.html).

Desde luego, algunos me tacharán de “conspiranoico”,pero entiendo que lo de la mafia, es la mejor pista para valorar cabalmente lo que hoy pasa en la Iglesia. Y sólo en este contexto se puede explicar el último atentado a la Tradición, perpetrado por Bergoglio, como es la reforma del canon 230 del Código de Derecho Canónico ,que permite el acceso delas mujeres a los ministerios del lectorado y del acolitado, que de facto estaba incorporado en la práctica en la liturgia de la Misa posconciliar, pese a que el Código lo impedía.(Pero ya sabemos de la tirria que experimenta la mafia de San Galo -y Bergoglio especialmente- contra el “legalismo”)

Es pertinente, entonces, copiar este párrafo del nuevo canon:

“Para toda la Iglesia, en la variedad de situaciones, es urgente que los ministerios sean promovidos y conferidos a hombres y mujeres… Es la Iglesia de los hombres y mujeres bautizados la que debemos consolidar promoviendo la ministerialidad y, sobre todo, la conciencia de la dignidad bautismal»

Y agregar lo que dice Bergoglio en su carta al cardenal Ladaria, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe:

“Ofrecer a los laicos de ambos sexos la posibilidad de acceder a los ministerios del Acolitado y del Lectorado en virtud de su participación en el sacerdocio bautismal, aumentará el reconocimiento, también a través de un acto litúrgico (institución), de la preciosa contribución que desde hace tiempo muchísimos laicos, también las mujeres, aportan a la vida y a la misión de la Iglesia”.(Palabras más, palabras menos es lo que recomendaba  el Sìnodo amazónico, pergeñado por la Iglesia alemana)

https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2021/01/11/lad.html

¿Acto litúrgico(institución) de la preciosa contribuciòn de las mujeres?

El próximo paso será el diaconado femenino. Pienso mal y creo que tengo muchas posibilidades de acertar.