CARTA AL “LENGUA DE SERPIENTE” (¿se animará La Nación a publicarla?)

Señor director:

En el Catecismo de la Iglesia Católica se puede leer la definición de San Agustín sobre la mentira, “La mentira consiste en decir falsedad con intención de engañar” (San Agustín, De mendacio 4, 5).

De acuerdo a lo publicado por La Nación, en una entrevista que el periodista español Jordi Évole le realizó al Papa Francisco, éste manifestó, hablando de los desaparecidos, que «en la Argentina fueron más de 30.0000 en la época de la dictadura…». Otra vez el Papa, aunque suene duro, miente. En nuestro país no hubo 30.000 desaparecidos y el Cardenal Bergoglio lo sabe perfectamente. La Comisión Nacional de Desaparición de Personas (CONADEP) comprobó la muerte y desaparición de alrededor de 7.954, de las cuales, según el Registro del Terrorismo de Estado, 662 personas desaparecieron en la época del gobierno democrático de Juan Domingo Perón y de María Estela Martínez de Perón.

La mentira papal no es inocente, miente para no enfrentarse con la verdad ante los organismos de los derechos humanos infiltrados por la izquierda o para mostrar una imagen adecuada a un mundo en el que dominan los grupos progresistas.  La mentira en boca de la máxima autoridad de nuestra Iglesia, socava la confianza de los feligreses con su pastor y divide a la grey rompiendo el tejido de las relaciones sociales.

Según lo manifestado en la misma entrevista, el Papa dice que trabaja en conjunto con el Espíritu Santo ya que éste lo releva en algunos momentos del día. No creo que eso suceda, porque la tercera persona de la Trinidad no miente y con total seguridad se aferra a la verdad y no al engaño y a la mentira.

Florencio Olmos

DNI 5.941.080

(La entrevista a Jordí  Évole en https://www.lasexta.com/programas/salvados/mejores-momentos/la-opinion-del-papa-francisco-sobre-la-memoria-historica-nunca-vas-a-tener-paz-con-un-muerto-escondido-)

Notas catapúlticas

1) A la flagrante mentira, el “lengua de serpiente” suma el cinismo. Durante todo el gobierno militar mantuvo excelentes relaciones con el Almirante Massera , cuyo proyecto político, contaba con el apoyo de la organización peronista Guardia de Hierro. Y como broche de oro de su alianza con el “genocida”, en 1981 lo nombró Profesor Honoris Causa de la Universidad del Salvador, dato que  la Universidad borró de su página.

2) Felicito a D. Florencio por su valentía, digna de ser imitada por otros católicos, si es que las tienen bien puestas.