NI TEOLOGÍA NI FILOSOFÍA (un texto del Padre Meinvielle)

Hoy no se hace Teología,  ni Filosofía  a secas, se hace pastoral y praxis filosófica. En consecuencia, la Teología y la Filosofía quedan inmediatamente desvirtuadas. Porque en lugar de tener estas ciencias la consideración que les corresponde en sí mismas como ciencia sobrenatural de Dios la una, y como ciencia natural de Dios la otra, y, en consecuencia, con virtud para levantar hacia Dios al hombre y las cosas del hombre, tienen un nivel de consideración que las rebaja de entrada al plano del hombre. La Teología y la Filosofía se convierten en saberes prácticos de modelación del hombre, y, en lugar de conservar su altísima esencia, que es la de ser saberes divinos , a los cuales deben acomodarse el hombre y las cosas del hombre, se convierten en saberes puramente humanos. La Teología puede ser y es práctica, puede ser y es pastoral; pero no lo puede ser ni lo es primeramente por sí misma sin rebajarse en su propia substancia.

(La Iglesia y el mundo moderno, Ediciones Theoria, Buenos Aires, Abril de 1966, Prólogo)