BERGOGLIO HUELE A TEILHARD DE CHARDIN

Una de las obsesiones de Bergoglio es atacar a la Tradición cada vez que puede, para lo cual acuñó el término “indietrismo”.Aunque no creo que haya sido un lector concienzudo del  heresiarca evolucionista Teilhard de Chardin, es probable que  conozca de mentas los elogios que le dedicó su cofrade Henri de Lubac. Así lo dejó sentado en el discurso a los miembros de la Comisión Teológica Internacional, uno de los instrumentos de los que se vale Bergoglio para destruir  a la Iglesia. Copio el texto del resumen brindado por Vatican News:

“Y advirtiendo de un peligro actual, el “indietrismo”, es decir, el ir hacia atrás, el Papa Francisco invitó a los teólogos a reflexionar sobre este punto y les recordó que, “la tradición es la garantía del futuro y no una pieza de museo. Y es lo que hace que la Iglesia crezca de abajo hacia arriba, como el árbol, las raíces. Mientras que otro dijo que el tradicionalismo es la fe muerta de los vivos: cuando te cierras ahí. Esta dimensión horizontal, hemos visto, ha hecho que algunos movimientos, los movimientos de la Iglesia, se queden fijos en un tiempo, en una dirección hacia atrás”

Sin pretender agotar el tema porque soy nada más que un católico de a pie, apunto que el evolucionismo teilhardiano queda  al descubierto sobre el cambio experimentado por las tres virtudes teologales que Bergoglio ha deformado:

-la Fe que se disuelve en el panteísmo, en aras de “la conversión ecológica” y el subsiguiente culto  la “Madre Tierra”;

la Esperanza reducida a una praxis revolucionaria para implantar el “Reino” carnal en esta tierra, en nombre de la “opción preferencial por los pobres” una consigna que promueve la lucha de clases;

la Caridad rebajada a la mera y difusa solidaridad, invocando  a fraternidad humana como garantía de salvación.

De Bergoglio y sus pestilencias teilhardianas, libera nos Domine.

Nota catapúltica

Entre nosotros fueron los Padres Castellani y Meinvielle “sacerdotes según el orden de Melquisedec” quienes demolieron a Teilhard.

Castellani lo hizo en 1955 en la páginas de Dinámica Social, esa gran revista políticamente incorrecta, puntualizando los errores del jesuita francés:

“El transformismo darwiniano dado como verdad cierta- La negación de la parusía o Segunda Venida de Cristo tal como la entiende la Iglesia.-La negación de la redención por la obra personal de Cristo.-La negación del pecado original, a la manera de Pelagio.-Monismo materialista evolucionista parecido al de Spencer y Haeckel.-Panteísmo sutil a la manera de Bergson.-Interpretación modernista de todos los sacramentos, empezando por la eucaristía, a la manera de Guenther.-Negación del fin primario del matrimonio y constitución del fin primario del matrimonio en la «ayuda espiritual mutua de los esposos».-Aprobación de los medios contraconceptivos en el matrimonio, a la manera de Malthus.-Negativa implícita de la autoridad de la Iglesia para definir, a la manera de Loisy, Tyrrel y otros”. https://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Teilhard_de_Chardin

Por su parte, Meinvielle publicó en 1960 “La cosmovisión de Teilhard de Chardin” y en l965 “Teilhard de Chardin y la religión de la evolución”. Ambos libros deben leerse a la luz de la última y fundamental  obra del Padre, “De la Cábala al progresismo” aparecida en 1970.

(Ver una buena síntesis de la posición de Meinvielle en Pierre_Teilhard_de_Chardinhttps://radiocristiandad.org/2017/04/26/padre-julio-meinvielle-la-sintesis-teilhardiana/)