DESQUICIADA POSCONCILIAR

maria_clara_gustavo_de_oliveira_29112013121622Opiniones de Maria Clara Lucchetti Bingemer, doctora en teología por la Universidad Gregoriana de Roma y profesora titular del departamento de teología de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, donde coordina la cátedra Carlo Martini.

“La cuestión del feminismo habla del respeto al empoderamiento de la mujer, que reivindica un lugar de igualdad con relación al hombre, y se rebela contra la sumisión en la que ha permanecido a lo largo de muchos siglos en la sociedad y también en la Iglesia. El feminismo busca denunciar ciertas posturas eclesiales que considera ideológicas, tales como la imagen de María como ideal de la mujer –no la María bíblica, sino la María fruto de la ideología machista–, una concepción patriarcal de la sociedad y de la organización de la Iglesia, etc. La ideología de género, tal como la Iglesia la entiende, es parte de una teoría que afirma que el género no corresponde a la genitalidad biológica, y sí es una construcción cultural. De este modo, comportamientos que la cultura dice que corresponden al hombre o a la mujer, no son definidos genéticamente, pero sí son producidos culturalmente.

Por otra parte, creo que combatir esas corrientes no es la postura más fecunda que la Iglesia pueda tomar. No es necesario estar de acuerdo con ellas, pero no se puede anatematizarlas.

La cuestión de los ministerios debe ser cada vez más abierta, buscando siempre el consenso eclesial.

9788490732199Si lo que caracteriza el diaconado, en su propia etimología, es el servicio, ¿quién se equipara a la mujer en el servicio?, ¿quién mejor que la mujer para servir a los demás? Y esto acontece desde los tiempos de Jesús: discípulos eran los que lo seguían y servían, y entre ellos habían varias mujeres, como se expresa en el Evangelio de Lucas, en el capítulo 8. El padre Laurentin, gran teólogo y fuera de sospecha de progresismo no discreto, escribió mucho sobre esto, afirmando que la mayor revolución que Jesús realizó fue la referida a la liberación de las mujeres, y que infelizmente esa revolución después fue sofocada por la Iglesia en la historia.

El feminismo latinoamericano nació en el ámbito de la teología de la liberación, como una revolución dentro de la revolución. Allí las mujeres encontraron opción y voz y comenzaron a ser valoradas sus reflexiones y escritos. Muchas mujeres se formaron no solo en la academia teológica sino en las Comunidades Eclesiales de Base de América Latina en los años dorados de la teología de la liberación. Hoy hay muchas mujeres teólogas en el continente, inclusive con proyección internacional. Sin embargo aún hace falta sentir su presencia más palpablemente en los puestos de decisión y en las facultades de teología oficiales. Hay asociaciones de teólogas que vienen desarrollando un trabajo muy bueno, como Teologanda en Argentina, y la Cátedra Feminista Latinoamericana de la universidad Iberoamericana en México”.

http://sociedadculturayreligion.blogspot.com.ar/

Nota catapúltica

Bingemer fue recientemente elegida presidenta de la Asociación Latinoamericana de Literatura y Teología (ALALITE), cuyas socias tienen vara alta en la Universidad Católica Argentina, sobre todo en la Facultad de Teología. Bingemer también forma parte del consejo editorial de la revista internacional de teología Concilium.