UN CATÓLICO QUE SE LA JUEGA

CARTA DE JOSÉ LUIS MILIA A LOS OBISPOS

El Padre Christian Federico von Wernich, acusado de delitos de “lesa humanidad”, lleva trece años preso. Condenado por un tribunal en el cual la prevaricación y la mentira fueron la norma – ardides utilizados por los jueces con el concurso de una importante cantidad de testigos falsos- aceptó la condena con la misma resignación con que años antes aceptó ser Capellán de la policía de la provincia de Buenos Aires por requerimiento del Nuncio Apostólico, Monseñor Pío Laghi y del Obispo de La Plata, Monseñor Antonio Plaza.

El Padre von Wernich tiene setenta y siete años, hace un año se le extirpó un tumor canceroso que al ser removido pesaba 4,5 kgs. Recién a los once meses de ser detectado el tumor, su juez de ejecución autorizó la cirugía en una clínica privada. Salvo contadas excepciones los integrantes de la Conferencia Episcopal Argentina se han desentendido de este problema, aún sabiendo que el juicio que se siguió contra el Padre von Wernich estaba viciado de nulidad absoluta,

El Padre von Wernich tiene setenta y siete años; hace siete años que tiene derecho a la prisión domiciliaria- por edad y por su estado de salud- pero la Conferencia Episcopal Argentina no le ha encontrado aún un lugar donde cumplir su pena y considera un problema abogar por él.

Pidamos a la Conferencia Episcopal Argentina que deje de lavarse las manos como Pilatos y vaya en ayuda de su hermano.

23 de Enero de 2017