PEQUEÑO APUNTE DEL DÍA

2 DE ABRIL

Ni silencio ni olvido: que nos duela
como un dolor de artera puñalada,
como un ultraje a la mujer amada,
como el duro acicate de una espuela;
como una sangradura en la rodela
hendida por la punta de una espada;
que nadie mienta: “No ha pasado nada”.

Vivamos en la eterna duermevela
de nuestros muertos. Que esta escarapela
siga prendida al pecho, inmaculada
como en los faustos días de la escuela
y que aliente en mi casa, siempre izada,
un ala azul que a las Malvinas vuela
a  redimir la sangre derramada.

Enrique Vidal Molina