CAYÓ UN SÁTRAPA (PERO HAY QUIENES LO LAMENTAN)

Con motivo de la renuncia de Alfredo Zecca al arzobispado de Tucumán nuestro amigo Bernardino Montejano escribió una nota titulada “Una noticia que nos llena de alegría” que se reprodujo  en el leidísimo blog español La Cigüeña de la Torre, que tiene millones de visitas (Ver https://infovaticana.com/blogs/cigona/mas-la-renuncia-zecca-del-arzobispado-tucuman/)

Pero al parecer hay gente entristecida con la salida del sátrapa que no tuvo mejor idea que criticar al gran Bernardino, sin saber bien ni lo que hacían ni con quién se metían. Y esta fue la condigna respuesta a los desubicados.

(En la foto, Zecca se abraza con el entonces gobernador de Tucumán José Alperovich.Ambos se sienten a gusto,”como chanchos”

COMENTARIOS ACERCA DE NUESTRA ALEGRÍA

                                            “No hay hombre que no quiera sentirse alegre”(San Agustín, Ciudad de Dios)

Con motivo del envío a socios y amigos del INFIP de nuestra reflexión acerca de “La renuncia de un lobo disfrazado de cordero”, hemos recibido numerosos correos electrónicos que se han hecho públicos y algunos de ellos merecen un comentario.

Comenzaremos por aquellos críticos acerca de lo escrito.

El primero es de un notario, quien dice haber sido alumno nuestro, y pretende ofendernos afirmando que utilizamos un criterio “egótico” en el escrito. El egotismo es un vicio definido por el Diccionario de la RAE como el “afán o manía de hablar de sí mismo, de afirmar la propia personalidad”.

Pero como si esto fuera poco, convertido en nuestro espontáneo curador marca la línea de nuestros escritos futuros: serán bienvenidos en la medida que sean “amorosos” y que hagan afirmaciones, no juicios que “hablan más de quien los emite”; a través de los juicios “creamos realidad”.

Este muchacho, tal vez mucho no aprovechó de nuestras clases (y otra vez nos constriñe al egotismo para corregirlo), pues se equivoca en forma grosera, al afirmar que “creamos realidad”, pues el único que crea es Dios, el hombre sólo inventa.

Critica que juzguemos, y con seguridad lo hace en la línea de quien un día se preguntó: “¿quién soy yo para juzgar?

Le molesta nuestra actitud crítica respecto a los entuertos (en este caso del arzobispo renunciante). Pero no se preocupe, porque tenemos un gran maestro, San Agustín, quien muchas veces estuvo obligado a escribir contra: así, De la naturaleza del bien contra los maniqueos; Contra los académicos; Contra los donatistas; Contra los pelagianos; La Ciudad de Dios contra los paganos.

Pero existe una diferencia: el vuelo del obispo de Hipona, del Doctor Africano era de águila, cercano a las cumbres, cercano al sol, en cambio, el del impugnante es parecido al de los gansos, a ras de tierra.

Este modesto notario es un “cuatrero” pues  aprobó el examen de acceso a una adscripción con la nota mínima, seis en el escrito y seis en el oral, y nunca tuvo la menor inquietud por los estudios, que utilizando la razón natural indagan las primeras razones de esa realidad a la que alude; si la hubiera tenido se habría acercado al Instituto de Filosofía del Colegio al cual pertenece, que presido desde hace nueve años (perdón por el egotismo), ámbito de estudio y diálogo, tan pluralista que acogió hasta a la escribana Marta Cascales, conviviente con Guillermo Moreno.

En ese Instituto estudiamos durante cuatro años la teoría de la argumentación, siguiendo en especial el pensamiento de Chaim Perelman, tan rico y sugestivo. Eso nos permite usar el argumento de comparación: contrastar las afirmaciones de este “cuatrero” colega, con lo escrito en el correo del Dr. Martín Rafael Seoane, medalla de oro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, porque para nosotros no es lo mismo un burro que un gran profesor: “Todo excelente y felicitaciones por las ocho páginas de tu nota exactísima”.

El segundo, es el de una respetable señora quien nos señala méritos de Zecca arzobispo: haberse preocupado muchísimo de un capellán militar preso en Tucumán por “lesa humanidad”; disponer para la Misa tridentina, los mejores horarios y lugares; y un argumento futurista: “el próximo arzobispo va a ser infinitamente peor”.

Su marido, distinguido médico y amigo, ratifica lo de su mujer, “no podemos estar alegres” y, además, nos informa que el cura Viroche estaba amancebado dos veces.

Preocuparse por un capellán militar preso es cumplir con un deber de caridad y de humanidad; que otros no lo hagan dice que son unos canallas, pero nada más; facilitar la Misa tridentina, es otra obligación y también que se celebre en un lugar digno; que otros no lo hagan, habla muy mal de ellos, pero no le agrega a Zecca un mérito particular. Si el cura Viroche estaba dos veces amancebado, un verdadero obispo debería cuidarlo dos veces y no abandonarlo a su suerte.

Hemos recibido por intermedio de Jorge Ortiz un correo de Mariano Gradín que textualmente dice: “No tengo el mail del querido amigo Montejano, pero quiero agregar que en una oportunidad con otros abogados de Justicia y Concordia lo visitamos para pedir su intercesión… Este Monseñor glotón …nos dijo que no podía hacer nada, porque los obispos solo actúan mediante la Conferencia Episcopal. ¡Flor de ….!”

Esto contrasta con la actitud de otros obispos, como monseñor Jorge Lona, quien no solo visita a los presos, sino que además se dirigió al Papa pidiendo la intervención del Vaticano en el asunto.

(En la foto, el glotón Zecca presto a lanzarse sobre su objetivo en una tasca madrileña, por cuenta de la UCA, of course)

Pero lo más grave es afirmar “el próximo arzobispo va a ser infinitamente peor”. Si lo dicen en serio, con conciencia de lo que hacen, están cometiendo un pecado gravísimo: adivinar los futuros humanos contingentes que solo los conoce Dios, están usurpando un poder divino.

Ese matrimonio ha olvidado las enseñanzas de la lógica de Aristóteles, la distinción entre lo apodíctico y lo probable (Segundos analíticos y Tópicos) Es probable que el nuevo arzobispo sea peor, pero no es necesario.

Y los refuto con un hecho: la designación de un sacerdote magnífico, un hombre de fe, valiente, devoto de la Virgen, peregrinante, joven, siempre en las buenas opciones, como arzobispo de Estrasburgo, la segunda diócesis de Francia: Luc Ravel, quien después de desempeñarse en forma brillante como obispo de las Fuerzas Armadas, asumió el cargo el 2 de abril de 2017. Más de dos mil personas, doscientos sacerdotes, sesenta diáconos y veintiocho obispos participaron de la ceremonia. La Francia profunda estaba allí.

Perteneciente a los canónigos regulares de San Víctor, no perdió tiempo y el 31 de mayo regularizó en su Arquidiócesis a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, convirtiéndose en el tercer obispo francés que lo hace. Un ejemplo para los cabrones que pueblan nuestro episcopado.

No olviden que Dios escribe derecho con líneas torcidas y a veces retorcidas.

Además, tengan la sagacidad necesaria para advertir ciertas conexiones: el Papa acaba de nombrar a Mon Alberto Germán Bochatey, obispo auxiliar de La Plata en la Pontificia Academia para la Vida, junto con Nigel Biggar, filósofo y presbítero anglicano, partidario de permitir el aborto hasta las dieciocho semanas de la gestación, la primera vez que hay evidencia de actividad cerebral para él. ¡Un enemigo de la vida en la Academia para la Vida! Adiós principio de no contradicción.

Pero, ¿quién inventó a Bochatey, hasta entonces un oscuro agustino de zurdos orígenes, nada menos para sustituir al prestigioso médico Hugo Obiglio? Zecca en una de sus tantas arbitrariedades maléficas.

Recordamos la declaración del INFIP “Con motivo de la autorización judicial a practicar un aborto en la Ciudad de Mar del Plata” del 28 de febrero de 2007.

Uno de los compinches de Bochatey en el Instituto de Bioética de la UCA, el sacerdote Rubén Revello hizo confusas y equívocas declaraciones en La Nación (17/2/2007). Ya antes en un reportaje de Mariano de Vedia, con motivo de un penoso caso ocurrido en Nicaragua y que acabó con varias excomuniones de los aborteros, criticó a la Iglesia de ese país, por asumir “una posición inflexible”. El irresponsable colaborador de Bochatey pretendía conocer mejor las circunstancias que los propios nicaragüenses. Preocupado por la declaración, no por la verdad, Revello se comunicó con nosotros a través de un alcahuete, profesor de la UCA, no para rectificarse, sino para que no lo jodamos más y pudiera perder su canonjía, ejercida mientras abandonaba su parroquia en manos ajenas.

Por otro lado, con su poder absoluto, Zecca invitó a la UCA a Gianni Vattimo, tal vez no por sus tendencias sexuales sodomíticas que exhiben la soberbia de un recio “culattoni”, sino por sus preferencias políticas: “si la elección es entre la democracia imperfecta europea y norteamericana y la democracia imperfecta de Chávez y de Castro, elijo esta última” (Corriere della Sera, Milán, 7/2/2006). ¿Qué diría hoy de Venezuela?(En la foto Vattimo en la “Marcha del Orgullo Gay” de Turín 2016)

Fue Zecca quien designó a Néstor Corona, para quien no existen las verdades absolutas, decano de la Facultad de Filosofía, desoyendo las advertencias del antecesor, Héctor Delbosco.

Zecca y Corona convocaron a profesores y estudiantes para buscar con Vattimo la verdad… buscar la verdad con quien niega la realidad (Ver Declaración del INFIP “Acerca de la Universidad, La Sapienza y la internacional de la mordaza” (22/2/2008).

En resumen, Zecca, ácaro, garrapata, chinche, fue, es y será un bicho perverso, mientras no sufra una “metanoia”, que lo convierta al catolicismo en serio.

No hace mucho se encontraba en su “casa” de Buenos Aires, el bar del Socorro, despotricando en forma indecorosa contra todo el mundo, a través de su celular y a los gritos, con la grosería y el plebeyísimo que lo caracterizan. En una mesa vecina escuchaba azorado un gran amigo, el Dr. José Luis Rinaldi, que escribió en una servilleta: “Acordarse de amar al prójimo”, y la introdujo en el bolsillo del enajenado, quien no advirtió el obsequio colocado. Estas líneas tratan de llevar calma al dimitente si las lee: no fue Cristo el redactor, sino un hagiógrafo.

Finalmente, no hablaremos de las innumerables adhesiones recibidas y sólo mencionaré dos correos: el de un santo sacerdote jesuita, el P. Horacio Bojorge: “Me congratulo con el In Memoriam de Zecca. Un testimonio histórico duro y maduro”, y el de la doctora Inés Futten de Cassagne:“BRAVO por el coraje de desenmascarar el CV desastroso-destructivo-infame”.

Bernardino Montejano,

Buenos Aires,16 de junio de 2017

Notas catapúlticas

Felicito al gran amigo Rinaldi por el “bárbaro atentado” contra el destructor de la Universidad Católica Argentina, tarea que Zecca ejecutó con el patrocinio del entonces Gran Canciller Jorge Mario Bergoglio.

Algo más sobre el otro “chancho” que se abraza con Zecca:

“Alperovich es un personaje singular en el norte argentino. Contador, es hijo de un respetado empresario judío vinculado al partido comunista, León Alperovich, que hizo fortuna en Tucumán con una concesionara de autos y negocios vinculados a la construcción. Fue una escena inusual en la Argentina ver a Alperovich jurando con la Torá en lugar de con la Biblia”

 http://www.clarin.com/ediciones-anteriores/alperovich-va-victoria-tucuman_