GUÍA BERGOGLIANA PARA LA DEMOLICIÓN (IV)

Seguimos aportando datos sobre lo que piensan otros colaboradores de “La reforma y las reformas en la Iglesia”, dirigida por los agentes bergoglistas Antonio Spadaro S.J. y Carlos María Galli .

1) SEVERINO DIANICH, Vicario Episcopal para la Pastoral de la Cultura y de la Universidad de la Diócesis de Pisa y Director Espiritual del Seminario

Una concepción ritual del sacerdocio (ya bastante superada por el concilio y por la reflexión post-conciliar) llevaría al sacerdote a colocarse como mediador entre los cristianos y Dios. Sin embargo, esto no es el sacerdocio cristiano, ya que en el cristianismo el único sacerdote es Jesucristo y en Jesús todos son sacerdotes. En su acto de culto, el cristiano no tiene necesidad de la figura de un sacerdote mediador entre el hombre y Dios, igual a los del Antiguo Testamento y a los de las religiones paganas. Podemos decir que hoy la imagen cultural del sacerdote que realiza el sacrificio, como el único delegado para entrar en el Santo de los santos y traspasar el umbral entre lo profano y lo sagrado, está decididamente superada.

“… el sacerdote cristiano es ante todo mediación entre Dios y el mundo, obra de toda la Iglesia como pueblo sacerdotal, en cuyo interior el presbítero tiene un papel de guía y de pastor. El sacerdote cristiano no es exclusivamente sacerdote en la Iglesia para la Iglesia, sino sacerdote al servicio de la Iglesia para el mundo.

El presbítero no es simplemente el experto en problemas religiosos, sino el que, al frente de su comunidad, anuncia a Jesús resucitado y Señor, con todo lo que esto supone respecto al destino de las personas con que trata y respecto a la historia de la sociedad en que vive”. http://www.cuadernospastores.org.ar/documents/PASTORESN20.pdf

2) MASSIMO FAGGIOLI, Profesor de Teología y Estudios Religiosos de la  Villanova University, de Filadelfia y ex profesor del Boston College)

Sobre la primera carta de los cuatro cardenales que plantearon las “dubia” sobre Amoris leaetitia, Faggioli opinó:

“La verdadera crítica de la carta es a una teología que sobre algunos puntos es legítimamente distinta a la de Juan Pablo II y Benedicto XVI, a quienes los firmatarios de la carta le reconocen legitimidad teológica, al contrario de lo que hacen con Francisco. Ellos cruzaron esa línea roja que no se cruza en la Iglesia Católica. Fueron más allá de lo aceptable…”

“Esto es para mí lo grave: es la violación de un tabú de lealtad y de fidelidad en el seno de la Iglesia Católica. Y para mí es más grave como síntoma de un cierto modo de ser Iglesia de algunos, que del episodio en sí, y revela muchas otras cosas que hay debajo”.

“…lo importante es aprender de nuevo a ser una Iglesia que sabe discutir sin excomulgar a nadie”.

http://www.lanacion.com.ar/1836251-massimo-faggioli-acusar-al-papa-de-manipulador-no-esta-bien-no-se-hace

https://international.la-croix.com/news/ten-years-of-summorum-pontificum-tradition-vs-traditionalism/5420

3) SILVIA SCATENA, Profesora de Historia de la Universidad de Modena y Reggio Emilia y “teóloga de la liberación”

Es colaboradora habitual de la revista “Concilium” y junto con Luiz Carlos Suzin y Jon Sobrino escribió “Padres de la Iglesia en América latina”

“un número dedicado a algunas de las grandes figuras de obispos latinoamericanos de la generación del Concilio, de Medellín y de Puebla, no sólo para recordar el determinante papel que tuvieron en la forja de un nuevo modelo episcopal y de una nueva imagen de Iglesia continental, sino, sobre todo, para tratar de enfocar algunos nudos teológicos subyacentes en su praxis pastoral y, en ciertos casos, en su entrega martirial. En aquella praxis y en aquella martiría se dieron intuiciones profundas susceptibles de una fecunda profundización y de que una reconsideración teológicamente consciente de los peculiares legados de algunos de los grandes “obispos proféticos” puede ofrecer puntos significativos para una reflexión sobre la evidente crisis de la episkopé

http://www.verbodivino.es/libro/2443/padres-de-la-iglesia-en-america-latina