PEQUEÑO APUNTE DEL DÍA

UN MOTU PROPRIO RAHNERIANO (¿Camilo Torres, próximo beato?)

Bergoglio no cede en su propósito de liquidar a la Iglesia. Esta es una de sus últimas jugadas:

“El papa Francisco introdujo este martes a través del motu proprio Maiorem hac dilectionem que el ofrecimiento de la propia vida por el prójimo y amor a Jesús, es una nueva causa para abrir el proceso de beatificación de una persona. En el documento se explica que a partir de ahora se podrá abrir un proceso para aquellos que ¨con la intención de seguir al Señor, impulsados por la caridad, han ofrecido heroicamente su propia vida por el prójimo, aceptando libre y voluntariamente una muerte cierta y prematura¨.

http://www.aica.org/29274-el-papa-introduce-dar-la-vida-por-projimo-como-nuevo.html

Agrego los dos primeros artículos del Motu Proprio:

1 )El ofrecimiento de la vida es un nuevo caso del iter de beatificación y canonización, distinto del caso de martirio y de heroicidad de las virtudes.

2) El ofrecimiento de la vida, para que sea válido y eficaz para la beatificación de un Siervo de Dios, debe cumplir los siguientes criterios:

  1. a) ofrecimiento libre y voluntario de la vida y heroica aceptación propter caritatem de una muerte segura, y a corto plazo;
  2. b) relación entre el ofrecimiento de la vida y la muerte prematura;
  3. c) el ejercicio, por lo menos en grado ordinario, de las virtudes cristianas antes del ofrecimiento de la vida y, después, hasta la muerte;
  4. d) existencia de la fama de santidad y de los signos, al menos después de la muerte;
  5. e) necesidad del milagro para la beatificación, sucedido después de la muerte del Siervo de Dios y por su intercesión. http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/07/11/hac.html

Como hay que desconfiar de todo lo que hace Bergoglio -¿libremente u obedeciendo a la Mafia de Saint Gall?- ,creo que este Motu Proprio está inspirado, en todo o en parte, por Karl Rahner, con su noción del “martirio ampliado”, en un artículo publicado en “Concilium” de marzo de 1983:

“En el presente ensayo vamos a propugnar una cierta ampliación del concepto tradicional de martirio.

Aquí presuponemos el concepto de martirio hoy tradicional en la Iglesia. Con tal concepto, perteneciente a la vez al campo de la dogmática y al de la teología fundamental, se designa el hecho de aceptar morir por la fe de forma libre y resignada, no luchando activamente como en el caso de los soldados.

La peculiaridad de este concepto reside en que, desde el punto de vista de la Iglesia, no puede aplicarse a la muerte sufrida en una lucha activa. Por eso nos preguntamos si hay que considerar como algo necesaria y permanentemente unido al concepto de martirio tal exclusión de una muerte sufrida luchando activamente por la fe cristiana y sus exigencias morales, incluso con respecto a la sociedad. Esta pregunta es de gran importancia para la vida cristiana y eclesial, porque la atribución del martirio a un cristiano combatiente constituiría para otros cristianos una notable recomendación eclesiástica de tal combate activo como un ejemplo digno de imitarse”.

http://www.servicioskoinonia.org/relat/142.htm

En cuanto a los requisitos de los artículos 1 y 2,Bergoglio los interpretará “a piacere”,utilizando el texto o torciéndolo, como es su costumbre, para alegría y satisfacción del cangrejal modernista.

Y al que se oponga se le aplicará sin más trámite “la misericordia”.

¿Hasta cuándo, Señor, tendremos que soportar a Jorge Mario Bergoglio?