PEQUEÑO APUNTE DEL DÍA

náuseaSOBRE DOS DOCUMENTOS DE LA CEA

Por las mentiras, la ignorancia y el cinismo, dan fuertes náuseas dos de los últimos documentos de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).

1) “El próximo 24 de marzo se cumplen cuarenta años de la ruptura del orden constitucional y del estado de derecho. Un hecho que nunca más se debe repetir ni podemos olvidar.

Era un momento complejo y difícil para toda la sociedad. Argentina vivía una escalada de violencia que culminó en el terrorismo de estado, protagonista de crímenes de diversa índole, entre ellos: la tortura, el asesinato, la desaparición de personas y el secuestro de niños.

La vuelta a la democracia marcó el inicio de un camino de verdad, de justicia y de encuentro entre todos, que urge seguir transitando, para alcanzar la concordia y la amistad social”.

http://www.aica.org/documentos-s-Q29uZmVyZW5jaWEgRXBpc2NvcGFsIEFyZ2VudGluYQ==-5276

Señores obispos: en nuestra Patria no hubo meramente “una escalada de violencia”, sino una guerra revolucionaria desatada por el marxismo-leninismo para tomar el poder. Una vez logrado el objetivo, el paso siguiente era la eliminación de quienes serán considerados enemigos de la revolución. Santucho llegó a decir que había que matar a un millón de personas. ¿No lo saben o no se acuerdan, monseñores?

Esto no significa defender todo lo hecho por las fuerzas legales en el combate contra la guerrilla, en caso de que hubiese existido sadismo y brutalidad en la represión. En todo caso, Dios se encargará a los responsables de tales acciones. Pero en la guerra, y sobre todo en la guerra revolucionaria -la peor de todas las guerras- hay que ganar rápidamente, aun a costa de brutalidades, porque lo que está en juego es la misma existencia del Estado, como lo estuvo en nuestra Patria.

Y les recuerdo, señores obispos, dos frases -órdenes, mejor dicho- de Perón, que eximen de mayores comentarios:

“Por eso ni es concebible ni puede aceptarse como natural la existencia de fuerzas organizadas para imponer designios de sectores extraños por medios violentos, mientras el resto de la ciudadanía desarmada debe asistir indefensa al atropello y al delito. En tales casos no puede esperarse de la acción gubernamental sino la imposición de la ley por el medio que sea. De ello se infiere que tales organizaciones han de colocarse cuanto antes dentro de la ley o han de ser sometidas aunque sea por la fuerza, como deber ineludible del gobierno”.

“Si no tenemos la ley, el camino será otro; y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios posibles para aplastarla, y lo haremos a cualquier precio, porque no estamos aquí de monigotes”.

Repasen la historia, señores obispos, que buena falta les hace desasnarse.

2) «Estuve preso y me viniste a visitar»

Algunos párrafos:

“…debe afirmarse el valor de la justicia custodiando en toda circunstancia las garantías del debido proceso y la defensa en juicio…

  • Presos sin condenas. El principio de “presunción de inocencia” no siempre es suficientemente tenido en cuenta…
  • Ausencia de proyectos y programas que reduzcan al mínimo el período de detención.
  • Personas a las que se le debería dar un tratamiento penal alternativo fuera de la cárcel…

http://www.aica.org/22302-el-episcopado-pidio-profundizar-las-politicas-de-inclusion-en-sistema.html

Nota catapúltica

Para lectura de los monseñores preocupados por “el valor de la justicia, el debido proceso, la defensa en juicio, et. etc. etc.:

“✞ La Unión de Promociones expresa su más profundo pesar, por el fallecimiento el día Domingo 20 de Marzo de 2016, del Coronel (R) Manuel Fernando SAINT AMANT ( Ingenieros – Promoción 81 – CMN ), Preso Político en cautiverio.

➽ Especial atención: El citado Oficial Superior tenía 86 años. Anteriormente había sufrido un ACV en el Penal de Ezeiza, donde no se le brindó la atención médica que su gravedad requería. Desde esa Unidad Penitenciaria, fue derivado al Hospital Regional de Ezeiza, donde tampoco se lo atendió. Finalmente fue conducido al HMC, donde permaneció internado recibiendo la atención hospitalaria necesaria. Posteriormente «se le concedió Prisión Domiciliaria en un geriátrico» por espacio de 2 meses, ya que su situación ameritaba atención permanente, hasta que se produce su deceso. A pesar de la gravedad que su estado salud presentaba, le fue colocada una tobillera electrónica «para alertar respecto a posibles fugas».

Con él, son ya 348 (trescientos cuarenta y ocho) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora”.

¿Alguno de ustedes, monseñores, se dignó visitar y asistir al Coronel Saint Amant o a los otros 1.800 presos cautivos del odio kirchnerista y ahora víctimas de la pasividad cómplice del nuevo gobierno?

Dios los perdone, monseñores, que a mí y a muchos más nos cuesta.

¡FELICES Y SANTAS PASCUAS DE RESURRECCIÓN!