PEQUEÑO APUNTE DEL DÍA

OTRO GOLPE DEMOLEDOR DE BERGOGLIO

Con el Motu proprio Summa familiae cura, que liquida al Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre Matrimonio y Familia, el revolucionario Bergoglio ha asestado otro golpe demoledor a la Iglesia y al Sacramento del Matrimonio, ya anunciado en la Amoris laetitia. A partir de ahora quien se ocupará de esos asuntos es el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia. (¿En qué consistirán esas pseudociencias?) Y para remache, el escabroso Vincenzo Paglia, viejo conocido de esta página –  y también de la noche romana y de algunos juzgados penales- será el cabecilla del nuevo instituto, siempre dispuesto a hacer cuanta tropelía le encargue el boss de Santa Marta.

A mi juicio, el texto principal del documento muestra a las claras las malas intenciones de Bergoglio, y su concepción antropocéntrica, la misma que nutrió al Vaticano II:

“El cambio antropológico y cultural, que influye hoy en  todos los aspectos de la vida y requiere un enfoque analítico y diversificado, no nos permite limitarnos a prácticas de la  pastoral y de la misión que reflejan formas y modelos del pasado. Debemos ser intérpretes conscientes y apasionados de la sabiduría de la fe en un contexto en el que los individuos están menos sostenidos que en el pasado por las estructuras sociales, en su vida afectiva y familiar. Con el límpido propósito de permanecer fieles a las enseñanzas de Cristo debemos, por lo tanto, mirar con intelecto de amor y con sabio realismo, la realidad de la familia, hoy, en toda su complejidad, en sus luces y sombras”. http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/09/19/motu.html

Jerga sociológica pura, en clave modernista, apta para los oídos y paladares de la mayoría de los curas y laicos, que ya ni saben el Catecismo. El último, claro está, porque el de San Pío X es anatema, en cuanto ”refleja formas y modos del pasado”.

Ahora hay que dar paso, en nombre de “la inclusión” a “las nuevas realidades familiares”: divorciados vueltos a casar, matrimonios civiles, las parejas homosexuales y transexuales con o sin “hijos” et sic de coeteris. Desde luego, todo ello con “un enfoque analítico y diversificado”.

Que Dios se acuerde de nosotros y se lleve a Bergoglio y a Paglia. A Bergoglio primero, por cierto.