AQUELARRE INDIGENISTA

“Del 18 al 23 de septiembre, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares, participamos en el VI simposio teológico en Asunción, Paraguay, promovido por el departamento de cultura y educación del CELAM (Consejo Episcopal latinoamericano).

Es un esfuerzo de acercarse a la fe de los pueblos originarios de América Latina y del Caribe. Acercarse a su experiencia de Dios, a sus símbolos y mitos, a sus expresiones religiosas, a su lenguaje; en una palabra, acercarse a su cosmovisión, a su cosmovivencia.

En los últimos 27 años este esfuerzo se ha expresado por medio de la Teología India, que es la manera de darle visibilidad a la experiencia de Dios, del mundo, del ser humano y de todos los seres, que tienen los pueblos originarios de este continente.

Por supuesto que hay una gran variedad de formas, de expresiones, de matices de esta forma de hacer teología que llamamos teología India. Así, escuchamos la experiencia de Dios Trinidad y sus huellas en la familia que tienen los pueblos andinos, los pueblos del Cono Sur, los pueblos de la amazonía y  los pueblos de meso-américa que abarca desde México hasta Panamá.

Al oír hablar sus lenguas: mapuche, quechua, aymara, guaraní, lenca, cakchiquel, zapoteco -por sólo nombrar algunos-; y al ver cómo desarrollan sus celebraciones y hablan de sus problemas, podíamos adivinar -y constatar- que, para hablar de “los indígenas”, o de la experiencia de Dios y de la fe de estos pueblos, debíamos descalzarnos, sacarnos las sandalias, como Moisés. Entendíamos que no podíamos llegar con nuestros esquemas mentales occidentales para hablar de una experiencia espiritual tan diversa a la nuestra, tan profunda y tan sagrada. Hacerlo de esa manera es proceder con una gran irresponsabilidad.

Un antropólogo ahí presente nos cuestionaba: cuando decimos “la cultura de los indígenas”, “la cultura de los pueblos originarios” ¿Qué estamos diciendo? ¿A qué nos referimos? Y ponía ejemplos concretos de los pueblos guaraníes y nos hacía ver que es tan complejo este mundo que debemos ir con mucho cuidado y con otra mira.

Lo que sí constatamos es la profunda sed de encuentro, de diálogo, de mutuo acercamiento e intercambio entre los pueblos originarios y los pastores de la Iglesia: obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas. Lo mismo, una búsqueda por tratar de entender y aceptar lo que propone la Iglesia en su magisterio sobre Dios, sobre Cristo, la Iglesia y la salvación.

Pero realizar un intercambio profundo de la experiencia de Dios, de la fe y del pensamiento de los pueblos originarios con la formulación de la fe cristiana venida de occidente, es todavía un camino largo, difícil y esperanzador. Pero en ese camino estamos”. http://www.amerindiaenlared.org/noticia/828/reflexiones-preliminares-del-vi-simposio-de-teologia-india/