EL “NUEVO PARADIGMA TEOLÓGICO” (al servicio de la Revolución Gnóstica)

 El Padre Meinvielle no se cansaba de advertir contra “la secularización de lo sobrenatural” como vector de la Revolución Gnóstica. Con el bergogliato, esos tiempos han llegado plenamente, según se desprende de la lectura de la “Declaración de Bogotá”, pergeñada por “Teólogas y teólogos católicos provenientes de diversos contextos del continente americano y la península ibérica” reunidos en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, en Colombia del 3 al 5 de abril de 2018. En mi condición de simple católico de a pie he seleccionado algunos párrafos más que sugestivos del peligroso bodrio:

“Hemos reflexionado sobre “La dimensión pastoral o evangelizadora de la teología”. Por medio de este comunicado, dirigido a la opinión pública internacional y a la comunidad eclesial en general, reafirmamos la importancia de continuar con la recepción creativa del Concilio Vaticano II

En este sentido:

1…la teología… se enfrenta hoy a una nueva fase de su desarrollo científico y eclesial, a partir de una continuidad creativa con las opciones de Medellín… A partir de este rumbo teológico claro, la teología elabora hoy la recién mencionada interpretación de los signos de los tiempos en los contextos y escenarios nuevos de la globalización, donde las víctimas de diversa índole son la nueva expresión de la exclusión global.

  1. Desde ese horizonte fundacional, no podemos dejar de denunciar las condiciones indignas de vida a las que queda sometida hoy una buena parte de la humanidad. Estas realidades están ligadas a la impunidad, la corrupción, el tráfico de personas, órganos, armas y drogas, fenómenos atravesados por la violencia étnica y de género, por la que se imponen estructuras de poder que favorecen la formación de un mundo global injusto. El estudio de la desigualdad socio-económica y cultural tan evidente demanda una re-significación de la categoría pobre, en cada país y en cada situación, porque esta descompensación entre pobreza y riqueza viene instalando a la violencia como un fenómeno social transversal

De ahí que una pregunta teológica fundamental que dota de identidad y sentido propios a este quehacer, sea el discernimiento del paso salvífico de Dios hoy, es decir, cómo experimentar, pensar y anunciar al Dios de la vida en estos procesos y escenarios de muerte en los que la liberación se traduce hoy como la búsqueda de la reconciliación de la humanidad dividida y de la creación sometida al despojo por medio de la práctica de la justicia.

Esto es fundamental para la elaboración de una teología de la praxis…

  1. la teología …brota de la cotidianeidad mancomunada del pueblo y necesita del diálogo permanente con diversas formas de sabiduría popular y de saberes disciplinares.

El Dios de Jesús se dedica ante todo a los que no tienen posibilidad de tener posibilidades, los dejados fuera, las personas descartables. Por eso, se requiere hoy una teología de ojos abiertos,.

5…. hoy no es posible seguir hablando de una separación entre una teología académica y profesional, y otra pastoral y práctica, sino de una interacción fecunda

  1. …II Conferencia del Episcopado Latinoamericano celebrada en 1968 en Medellín representó, entre otros valores eclesiales, un “salto cualitativo”…

esta forma de racionalidad teológica, histórica e inductiva ha sido la base de varias de las más típicas expresiones del catolicismo postconciliar…como la opción por los pobres, el acompañamiento a la piedad popular, las comunidades de base, la lectura popular de la Biblia, el surgimiento de las teologías contextuales, el compromiso social desde la fe, la misión paradigmática permanente.

El pontificado de Francisco representa un eslabón en esta larga cadena de una Iglesia regional que dejó de ser mero reflejo para ser una fuente. Por ello, el potencial eclesio-genético, que entiende a la identidad eclesial a partir de su misión de colaboración con la construcción de comunidades humanas, se muestra como un instrumento apropiado para una renovación actual, frente a un modelo eclesial que no está respondiendo a la erosión del aspecto comunitario en nuestras sociedades.

  1. la relectura actual de Medellín… desenmascara la gravedad de nuestros errores, la resistencia para concretar las necesarias reformas personales y estructurales de la Iglesia ya advertidas entonces, la negligencia para remover los “pecados estructurales” que oscurecen el Evangelio, escandalizan a los creyentes y perjudican a los pobres y las víctimas de nuestras sociedades.
  2. Una de las principales experiencias de estas décadas… es la irrupción de los pobres en la vida de la Iglesia. Cuando ella se ha dado, se ha logrado suscitar en la comunidad eclesial un redescubrimiento del carácter liberador de la Buena Noticia de Jesús… También se ha dado una verdadera eclesiogénesis que lleva a un compromiso responsable de la institución eclesial con los cambios necesarios de nuestras sociedades, lo que, a su vez, impulsa procesos de evolución en la doctrina.

Por todo esto nos comprometemos, a caminar juntos por las sendas de una teología con sustento teologal e histórico, orante y liberadora…al servicio de la humanidad y la creación entera.

Coordinadores del Proyecto Iberoamericano de Teología

Rafael Luciani (Venezuela, Boston College); Carlos María Galli (Argentina, Pontificia Universidad Católica Argentina); Luis Guillermo Sarasa, SJ (Colombia, Pontificia Universidad Javeriana); Félix Palazzi (Venezuela, Boston College).

https://jesuitas.lat/es/noticias/559-comunicado-de-bogota-proyecto-iberoamericano-de-teologia-encuentro-de-reflexion