IRLANDA VOTÓ POR LA MUERTE (con la complicidad de la Iglesia posconciliar)

La Octava Enmienda de la Constitución de Irlanda, disponía:

El Estado reconoce el derecho a la vida del nonato y, teniendo debidamente en cuenta el derecho a la vida de la madre, garantiza con sus leyes respetarlo y, dentro de lo posible, con sus leyes defender y vindicar ese derecho”.

La Enmienda se implantó en 1983 y rigió durante 35 años, hasta el fatídico viernes último, en el que un referéndum donde el 66,4% de los irlandeses votó por su anulación, lo que significa el “derecho” al aborto libre. Lo notable es que casi el 90 % de los jóvenes eligieron la opción criminal.

¿Cómo pudo pasar esto en un país que hasta hace no mucho tiempo era considerado como bastión del catolicismo?

Una primera explicación está dada por las presiones de todas las organizaciones internacionales, desde la ONU, pasado por la Corte Europea de los Derechos Humanos y Amnesty International, que el 22 de Mayo sostuvo en un comunicado:

“El viernes tenemos una oportunidad histórica para cambiar la Constitución de Irlanda y eliminar unas restricciones que han causado sufrimientos sin cuento a innumerables mujeres y niñas. No debe perderse esta oportunidad”

Votar ‘sí’ es votar a favor de la igualdad, la dignidad, el respeto y la compasión. Es votar a favor de una Irlanda futura donde se respetan y se protegen los derechos humanos de las mujeres y niñas. Es votar a favor de la esperanza y del fin del exilio de las mujeres que necesitan una atención para la salud sin riesgos”.

https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/irlanda-el-referendum-sobre-el-aborto-una-oportunidad-h

Por su parte, el Primer Ministro Leo Varadkar, que carga con los pecados de ser democristiano y sodomita, celebró así el resultado del referéndum:

“Lo que hemos visto es la culminación de una revolución silenciosa que ha estado ocurriendo en Irlanda durante los últimos 20 años”(Varadkar-¡que es médico!- ya anticipó que está prevista la legalización del aborto durante las 12 primeras semanas de gestación plazo que se extendería hasta las 24 semanas, en “circunstancias excepcionales”, como la malformación fetal o cuando peligre la vida de la madre)

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44267757

Pero esta “revolución silenciosa” no hubiese sido posible sin la complicidad de la Iglesia posconciliar, , que no ofreció resistencia mayor, apelando solamente al recurso de que “había dos vidas a defender”, sin mencionar para nada el crimen abominable del aborto y la excomunión para quienes lo procuren.

Y otro que habló de “revolución” es el cobarde arzobispo de Dublín, Diarmiuid Martin, que expectoró lo siguiente:

“Lo que ha ocurrido es una revolución social y la Iglesia tiene que aceptar los derechos de los homosexuales sin necesidad de cambiar la definición de matrimonio”. http://www.elmundo.es/internacional/2015/05/24/55619f4c268e3e5c048b456f.html

Recordemos que tampoco hizo mucho la Iglesia- envuelta en escándalos de pederastia y pedofilia -para impedir el referéndum de 2015,que abrió las puertas al “matrimonio homosexual”.

Por supuesto, Jorge Mario Bergoglio,que podría haber dicho algo antes del viernes 25, calló- ¡precisamente él, verborrágico ad nauseam!- en aras de la maldita corrección política, no sea que lo acusen de “rígido” y “legalista”. Otra cuenta que deberá pagar el nefasto personaje.