LAS ANDANZAS “ÉTICAS” DEL BON VIVANT MARCELITO (y de sus compinches)

“La corrupción y sus implicancias. Un tema espinoso que centró la más reciente edición del coloquio “Ética en la Acción para el Desarrollo Sostenible e Integral” que articula la Academia de Ciencias y Ciencias Sociales del Vaticano y que esta vez tuvo lugar en el bucólico pueblo de Alpach, al norte de Austria. Hasta ahí llegó la situación de Argentina, con críticas al Fondo Monetario Internacional en momentos que el país recibe la visita de un romano, Roberto Cardarelli, jefe de la misión del organismo.

“Denuncié al memorándum del FMI firmado con el gobierno de mi país porque busca erradicar los convenios colectivos de trabajo por rama, porque impulsa cesantías masivas en el Estado, por la reducción de la coparticipación que es la distribución de los impuestos para las provincias más empobrecidas, como el achicamiento salarial para los jubilados y pensionados, y la disminución de la obra pública tan importante para la generación de empleo y el desarrollo de nuestro país”, explicó Gustavo Vera, referente de la fundación de lucha por los derechos humanos La Alameda.

En su exposición no escrita ante los participantes, el también maestro precisó: “todo esto que describí como política del Fondo no es un enfoque humano y tampoco anticorrupción como nos impulsa el Santo Padre”.

Una crítica lapidaria, que se tornó doblemente significativa por el hecho que justo frente a Vera se encontraba uno de los más importantes ejecutivos del propio FMI, Sean Hagan, cónsul general y director del departamento jurídico, junto a su asistente en comunicación, Anthony Annett. El coloquio estuvo encabezado por otro argentino, Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Academia Pontificia.

Con él presidió el encuentro de esos días el asesor personal del secretario general de Naciones Unidas, Jeffrey Sachs, uno de los promotores de “Ética en Acción”, y junto a ellos el arzobispo de Tegucigalpa (Honduras) y quien encabeza el Consejo de Cardenales para la reforma de la Curia Romana, Oscar Rodríguez Madariaga, así como como el cardenal nigeriano, John Onaiyekan.

(En la foto,Sachs junto a Monseñor Marcelito)

Se sumaron otros líderes religiosos miembros del grupo como el rabino de Nueva York y Tel Aviv, David Rosen, que es director interreligioso en el Comité Judío Estadounidense. Por el Comité de Diálogo Nacional Islámico Cristiano de Líbano, Mohammad Sammak; también la reverenda japonesa, Kosho Niwano; y el obispo metropolitano de la iglesia ortodoxa griega, John Zizioulas. Nos faltaron las organizaciones especializadas en corrupción como Transparencia Internacional.

En su discurso escrito Gustavo Vera consideró que “la deuda fue fraudulenta porque el Estado argentino se hizo cargo de créditos que habían pedido empresas privadas que luego se declararon insolventes. Años más tarde, la propia justicia argentina falló que esa deuda era fraudulenta en su mayor parte. Sin embargo, aún se la sigue pagando”.

Él viajó a Austria tras lanzar la Federación Nacional de Multisectoriales, un movimiento inspirado en la encíclica “Laudato Sí”. Durante dos meses recorrió casi toda la Argentina, agrupando en veinte provincias (Argentina la constituyen 23) a los sindicatos, movimientos sociales, ambientalistas, agrarios, barriales, y de pueblos originarios que practican la cultura del encuentro como la definió el Papa Francisco.  http://www.lastampa.it/2018/08/22/vaticaninsider/corrupcin-y-crisis-social-en-argentina-en-coloquio-del-vaticano-6sjmtLTxVjfq41