EN LA LINEA DE FLOTACION

En su carta a Bergoglio escribe monseñor Viganó este párrafo contundente y certero:

“Francisco está abdicando del mandato que Cristo dio a Pedro de confirmar a sus hermanos. En efecto, por su acción los ha dividido, los ha guiado al error y ha animado a los lobos a seguir desgarrando las ovejas del rebaño de Cristo.”

En este momento extremadamente dramático para la Iglesia universal debe reconocer sus errores y, siguiendo el principio de tolerancia cero, el Papa Francisco debe ser el primero en dar un buen ejemplo a los cardenales y obispos que encubrieron los abusos de McCarrick y dimitir con todos ellos

Como “artillero” que soy, me parece que esto es un torpedo en la línea de flotación del bergogliato, una peligrosa y nociva sumatoria de incompetencia, demagogia y confusión, que deja la Iglesia sin rumbo y al garete, esperando que el Señor se despierte y traiga alivio para nuestras penas con un Pontífice católico.

Hasta entonces, no queda más remedio que el Rosario cotidiano, suplicando la pronta desaparición de la escena del nefasto personaje, sea como sea, que ya tuvimos bastante con todos sus desvaríos, como fue el tristemente célebre ¿quién soy yo para juzgar?

Exsurge, Dómine!

Por hoy, es todo lo que pide este pobre artillero, que solo puede lanzar torpedos por Internet ( y lo lamento profundamente).