“APORTES PROPOSITIVOS” PARA LA “LIBERACIÓN”

Presentamos algunos aportes propositivos que son fruto de la riqueza que vivimos en el III Congreso de Continental de Teología Latinoamericana y caribeña, realizado en San Salvador los días 30 de agosto al 2 de septiembre de 2018.  A partir de la memoria de los 50 años de Medellín y atentos a los clamores de los pobres y de la tierra que nos interpelan hoy, más de 600 hermanos y hermanas de 28 países, compartimos ponencias, testimonios, expresiones artísticas, talleres, momentos celebrativos y peregrinación a los lugares sagrados de los mártires.

Realizar este Congreso en tierra de mártires, teniendo la oportunidad de tocar los lugares sagrados y respirar la vida que de ahí brota, impregnó sin duda todas nuestras actividades de una mística especial.

En nuestro caminar, el papa Francisco nos desafía y nos impulsa hacia nuevos procesos que asuman los clamores de las periferias, siendo de este modo una Iglesia no autorreferencial, sino en salida.

Este mirar juntos en el Congreso, desde una perspectiva de fe y con la fuerza de los mártires, nos ha confirmado caminos que, inspirados en Medellín, nos han ayudado en la construcción de Iglesia, desde las Comunidades Eclesiales de Base y la opción por los pobres:

  1. Insertarse en la historia, en el mundo de los pobres, para que seamos capaces de leer los signos de los tiempos desde allí.
  2. Esta inserción debe estimular praxis liberadoras en las que los pobres han de ser sujetos de su liberación, teniendo en cuenta la importancia de la memoria histórica, profética y martirial de las Iglesias locales.
  3. El lugar propio de la memoria histórica es la comunidad. Es ahí donde se impulsan experiencias alternativas y nuevos ministerios como servicios generadores de relaciones horizontales, como signo de la igualdad fundamental de todos los cristianos.

  1. El tener en cuenta que lo más importante es la praxis de liberación, significa asumir el método inductivo e histórico en la producción teológica liberadora.
  2. Es necesario escuchar el grito de la tierra en los gritos de los pobres, aprendiendo de la sabiduría indígena e inspirándonos en ella para encontrar nuevas formas de organizar la vida: más humana y espiritual, más solidaria y profunda.
  3. Es urgente reafirmar lo esencial frente a un mundo convulsionado, desarrollando una mística liberadora que nos ayude a percibir las huellas del Espíritu en la historia.
  4. Mantener vivo el espíritu de Medellín que, al impulsar una recepción creativa del Concilio Vaticano II, significó un nuevo Pentecostés para la Iglesia latinoamericana. A la luz de este acontecimiento, verdadero parteaguas en la historia de la Iglesia en este continente, seguir buscando los nuevos caminos por donde el Espíritu quiera guiarnos. http://www.amerindiaenlared.org/contenido/13181/aportes-propositivos-del-iii-congreso-continental-de-teologia-a-la-luz-de