VÁZQUEZ: OBISPO Y COMPLICE

“El obispo de Morón, monseñor Jorge Vázquez, recibió en la sede diocesana a referentes de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, para profundizar la fraternal relación que existe hace muchos años entre este organismo de los derechos humanos y el Obispado.

Juntos conversaron sobre la opción por los pobres, la relación entre la Iglesia y el Estado, la situación social en Morón, el camino sinodal emprendido por la diócesis, y el inicio de la tercera etapa de los juicios por los crímenes perpetrados en la mansión Seré.

Siendo obispo coadjutor de Morón, monseñor Vázquez visitó en mayo de 2017 la Mansión Seré, de la localidad bonaerense de Castelar, donde funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura militar y luego se convirtió en Casa de la Memoria y la Vida.

En esa oportunidad, el prelado conoció el trabajo que allí se realiza por los derechos humanos y rindió homenaje a la memoria de Leonie Duquet, la monja francesa desaparecida que tuvo una labor fuerte en la zona de Castelar”

Notas catapúlticas

1)Monseñor Vázquez, nombrado por Bergoglio, nació en 1950.Es decir que ya era bastante grandecito cuando el marxismo leninismo desató la guerra revolucionaria para tomar el poder, tema sobre el cual existe abundante bibliografía, tanto de un lado como del otro. Me temo que Vázquez haya leído poco y nada.

2)La Asociación Seré es uno de los tantos brazos con que el aparato subversivo subsistente ejecuta la venganza “judicial” contra los combatientes que derrotaron a la guerrilla. Con esa gentuza Vázquez mantiene una “fraternal relación” desde “hace muchos años”, algo que lo descalifica moralmente.

3)La Mansión Seré era un LRD(Lugar de Reunión de Detenidos) y no “un centro clandestino de detención”. Obviamente los nombres de los detenidos se mantenían en reserva por elementales razones de seguridad, como sucede en toda guerra revolucionaria.

4)La monja Duquet colaboraba con las Ligas Agrarias, una organización de superficie de Montoneros ,cuyo cabecilla era Osvaldo Lovey. Otro colaborador fue monseñor Italo Di Stéfano, obispo de Presidente Roque Sáenz Peña (Chaco) entre 1963 y 1980, hasta que se cayó del catre y se despertó.