MALOS BICHOS: SÁNCHEZ SORONDO Y SU PANDILLA

“El 15 de noviembre de la Casina Pio IV se realiza la Conferencia sobre el Cambio Climático, Salud del Planeta y Futuro de la Humanidad, por motivo de la próxima Cumbre COP24, que se llevará a cabo en diciembre 2018, en la ciudad de Katowice. Dicho evento se realiza con el patrocinio de la Pontificia Academia de las Ciencias y el Consejo Nacional de Investigación de Italia.

El coloquio reúne a un destacado número de científicos, geógrafos e investigadores académicos vinculados al tema del Cambio Climático, como Hans Schellnhuber, director emérito del Instituto de Postdam para la investigación del Cambio Climático… Hoeusung Lee, Presidente del Panel Intergubernamental del Cambio Climático…Peter Wadhams, investigador del Departamento de Matemáticas y teoría Físicas de la Universidad de Cambridge …Jeffrey Sachs, Director del Centro de Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia.

La Asamblea fue inaugurada por el Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo”.

(En la foto está con Sachs)

Notas catapúlticas

1)De la relación entre Sánchez Sorondo y Jeffrey Sachs CATAPULTA se ha ocupado reiteradamente. Sobre Schnellhuber ver http://catapulta.com.ar/?p=1393

2)Pero INFOVATICANA aporta mucho más:

“A pesar de que las distintas sesiones se centrarán en la ciencia del clima, en las consecuencias para los hombres y para la naturaleza del cambio climatico y en las indicaciones políticas en preparación de la Cop24, no se puede eludir el “pensamiento” de los relatores principales, que representan lo mejor del catastrofismo y del odio hacia al ser humano.

Quién hará los honores será, como es ya costumbre, el omnipresente Jeffrey Sachs, economista de marca ONU, teórico del desarrollo sostenible y, sobre todo, verdadero fundamentalista del control de la natalidad en los países pobres. Citamos aquí uno de los muchos pasajes que muestran su pensamiento, publicado en el Sunday Times del 15 de abril de 2007: «Un tema global es que el mundo está sumamente poblado. Ejercemos una presión sin precedentes en el ambiente de la Tierra, 6.5 mil millones de personas que emiten cada año siete mil millones de toneladas de carbono en la atmósfera…». Si es el carbono lo que provoca el calentamiento global -como defiende la teoría de moda-, la receta está clara: hay que sacrificar a personas. Pues bien, gracias a monseñor Sanchez Sorondo, Jeffrey Sachs se ha convertido en la eminencia gris de la Santa Sede en temas económicos y ambientales.

Entre los relatores no podía faltar el físico alemán John Schellnhuber, fundador y director del Postdam Institute for Climate Impact Research, miembro entre otros del Club de Roma. Schellnhuber es recordado también por haber presentado oficialmente a los periodistas la encíclica Laudato Si’ (fue su principal colaborador para la parte científica), con un informe que definir catastrofista es decir poco. En esa ocasión fue nombrado miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias. Para poder detener el calentamiento global, Schellnhuber, más que centrarse en el control de la natalidad, prefiere insistir en frenar el desarrollo de los países ricos. Este es su programa para salvar el mundo, como explicó al periódico alemán Deutsche Welle el 15 de marzo de 2017: «Antes del 2030, tenemos que eliminar totalmente los motores de combustión. Y tenemos que eliminar totalmente el uso del carbón para producir energía. Antes del 2040, tenemos que sustituir, en las construcciones, el hormigón y el acero por madera, arcilla y piedra». Efectivamente, la vuelta a la edad de piedra parece ser, siempre, el sueño del ecologismo actual: quién sabe si en el Vaticano estarán dispuestos a seguir a estos “maestros” cuando hayan comprendidos las consecuencias.

Si seguimos adelante con el programa, vemos que una de las relaciones está a cargo del secretario del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change, organismo de la ONU que se ocupa de cambio climático), el economista coreano Hoesung Lee, defensor a ultranza de la carbon tax. Por otra parte, un sistema de tasas globales es uno de los pilares de la gobernanza global, concepto madurado en la sede de la ONU en los años 90 y que tiene, en las temáticas ambientales, la clave para llevarlo a cabo. Entre los relatores está también el nombre del físico británico Peter Wadhams, autor del libro Addio ai ghiacci [Adiós al hielo], según el cual si no cambiamos las cosas ya, la Tierra tiene menos de veinte años de vida. Y, en cualquier caso, los glaciares del Polo Norte, según él, están destinados a desaparecer antes del 2050. Ligeramente más optimista es otro relator, el astrofísico Martin Rees, que en cambio calcula en un 50% la posibilidad de que el mundo se autodestruya antes de finales de este siglo. https://infovaticana.com/2018/10/30/calentamiento-global-el-vaticano-desafia-a-polonia/

3)Ver también la nota de Ricardo Cascioli en http://lanuovabq.it/it/popolazione-e-ambiente-in-vaticano-trionfano-i-nemici-della-chiesa