PELL – MACCARONE: DOS PESOS Y DOS MEDIDAS

El cardenal Pell, condenado por el supuesto abuso de dos monaguillos, fue suspendido en sus funciones sacerdotales por el mismo Bergoglio y acaba de ingresar a la cárcel para cumplir la condena impuesta la espera de un recurso de apelación que se pronuncie sobre las pruebas recolectadas, que no parecen tener, hasta hoy, envergadura suficiente.

Sobre el proceso seguido al cardenal opinó su amigo personal y conocido escritor católico George Weigel:

“Se llegó al veredicto de culpabilidad pese a las abrumadoras pruebas de la defensa que demostraban que lo que se alegaba no podía haber sucedido, dada la disposición de los edificios, las circunstancias de tiempo y otras”.

https://infovaticana.com/2019/02/26/el-doble-juicio-del-cardenal-pell/

En 2005 Juan Carlos Maccarone, obispo de Santiago del Estero, fue filmado por su propio taxi boy mientras los dos hacían porquerías. Prueba más irrefutable, imposible.

Que yo sepa,el sodomita nunca fue suspendido,sino que después  fue nombrado obispo emérito y su nombre sigue en la lista de los profesores eméritos de la Universidad Católica Argentina.

http://uca.edu.ar/es/la-universidad-uca-institucional/nuestra-universidad/titulos-de-honor/profesores-emeritos

Según el Artículo 13º del Estatuto de la UCA: “La designación de Profesor Emérito es vitalicia, y solo podrá ser revocada por justa causa, a juicio del Consejo Superior”. http://wadmin.uca.edu.ar/public/ckeditor/ordenanza_iv_regimen_docente.pdf

Es decir que fornicar con un mancebo no es “justa causa” para revocar el nombramiento. ¡Qué cinismo y complicidad repugnantes por parte de los Rectores!

Nota catapúltica

Sobre el cardenal escribe el siempre bien informado Specola en INFOVATICANA:

“En tiempos de Papa Benedicto XVI, el cardenal Pell estuvo nombrado para la congregación de Obispos, nombramiento que fue anulado por la complicada situación australiana del cardenal. Son mucho los amigos que le recomendaron entonces un retirada tranquila que habría impedido llegar a la situación en que nos encontramos. Esta retirada era considerada por el cardenal Pell una victoria de sus enemigos que no casaba con el aguerrido carácter del personaje. Llego el cambio de pontificado y con él la ocasión de cobrar viejas facturas y favores al arzobispo de Buenos Aires. Entra en el círculo intimo de consejeros del Papa Francisco y se trabaja un puesto de prestigio que tenía que ser interpretado claramente como ascenso en el programa del nuevo pontificado. El mundo de las finanzas siempre ha atraído al cardenal y esta es la ocasión de oro. Se presenta como el gran reformador que puede solucionar todos los gravísimos problemas que atacan al entramado Vaticano. Crea un círculo de fieles que van siendo destruidos uno por uno dejando sin manos al decidido cardenal. Pell no tiene amigos en Roma, no tiene buenas relaciones con Bertone al que considera su enemigo y trata a  Parolin con superioridad y desprecio.

La corrupción financiera en el Vaticano es un gravedad enorme y comparable a los encubrimientos en los casos de abusos. Es el gran capítulo pendiente que explicará tantas cosas, también de abusos, cuando se pueda hacer luz. Son muchos los que declaran la guerra a muerte al cardenal Pell. El problema es que el aguerrido cardenal no teme el cuerpo a cuerpo pero el Vaticano no es Australia y el estilo es mucho mas refinado. Le destruyen, uno a uno a sus posibles colaboradores y  lo rodean de inútiles que le controlan todos sus movimientos. Empiezan a tejer una red en su entorno que hace que se sienta acosado sin saber por quién. Sus disparos no encuentran un objetivo. Ha llegado demasiado anciano a un mundo demoniaco y no termina de entender que esta sucediendo a su alrededor. Le gustaría luchar pero solo encuentra buenas palabras y un muro de goma delante.

Las mafias italianas, hoy la más fuerte es la Ndrangheta, tiene muchos ‘intereses’ en el Vaticano y en Australia. No están dispuestos a que un parlanchín argentino les complique la vida y por ahora lo han controlado. El cura Australiano es más peligroso y lo saben. Mientras a Pell lo distraen con los temas romanos el da por cerrado el pasado australiano baja sus defensas y empiezan a investigar y a trabajar con el pasado del Cardenal. Al dejar el ‘poder’ en Australia su capacidad de defensa disminuye hasta casi desaparecer. En Australia ya no es nadie y el Vaticano no moverá un dedo por defenderlo. No ha estudiado en la ‘escuela’ y no es de la ‘familia’. El círculo en torno al cardenal se ha cerrado y cuando es consciente de su situación es demasiado tarde. Los días que le queden al Cardenal Pell en este mundo serán un infierno, sus enemigos han vencido. Llegará la condena, es previsible que pierda su condición sacerdotal será humillado y vejado . Al más puro estilo de la masonería, tan fuerte en Vaticano como en Australia, le han hecho perder la ‘honorabilidad’ y morirá en desprecio de este mundo.

No tenemos datos para entrar en la condena Australiana aunque son muchos y autorizados lo que dudan de ella. No dudamos de que el Cardenal Pell es un hombre de fe y que esta tortura que le cae encima le ayudará a purificar su alma para presentarse al verdadero juicio.

https://infovaticana.com/blogs/specola/condena-australiana-al-cardenal-pell-el-corrompido-mundo-de-las-finanzas-vati