LA SOGA EN CASA DEL AHORCADO

Bergoglio habla e inmediatamente estropea todo cuando toca. En algunos casos destruye, y en otros banaliza y rebaja, con su confuso y desdichado palabrerío. Esta vez lo soportaron los participantes del Congreso de la diócesis de Roma en la Basílica de San Juan de Letrán:

Nosotros no podemos hacer nada bueno ni evangélico, si tenemos miedo del desequilibrio. Hace falta hacerse cargo del desequilibrio: es lo que el Señor nos dice, porque el Evangelio-creo que ustedes me comprenden-es una doctrina “desequilibrada”. Consideren las Bienaventuranzas: ¡ellas merecen el Premio Nobel del desequilibrio!”

 https://fr.zenit.org/articles/diocese-de-rome-cherchons-a-comprendre-comment-vivent-les-personnes-encourage-le

Sólo Dios sabe lo que quiso decir. Y por lo pronto, que Bergoglio hable de desequilibrio es como mentar la soga en casa del ahorcado.