OTRA FÁBULA: “LOS NUEVOS MÁRTIRES”

Uno de los tantos malos pasos de Juan Pablo II fue celebrar a “los mártires de este tiempo”, una concepción absolutamente ajena a los que significa el martirio para la Iglesia Católica: “muerte inflingida en odio a la verdad cristiana por el enemigo de la fe divina o  la virtud cristiana”(Diccionario de Teología Moral, de Roberti-Palazzini, Editorial Litúrgica Española)
Como es sabido, merced al ecumenismo conciliar, la Iglesia ha dejado de ser la única y verdadera vía de salvación. Y gran responsabilidad la cabe al Papa polaco por su escandalosa decisión de realizar el aquelarre “multiconfesional” de Asis 1986.¿Cómo se lo puede tener por santo, después de tamaño estropicio?

(Pese a los que consideran que Juan Pablo II era algo así como uno de los baluartes de la Tradición, les sugiero que lean los libros de moneñor Brunero Gherardini donde denuncia su antropocentrismo, especialmente Il Vaticano II-Alle radici d ún equivoco) y los del padre Johannes Dormann,L´etrange théologie de Jean-Paul II et l´esprit d´Assise.)

En torno de esta nueva y falsa concepción del martirio se entiende esta noticia: “La Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la arquidiócesis de Buenos Aires (Cediarzbaires) invita a participar de dos encuentros virtuales sobre los mártires de este tiempo que se harán hoy, jueves 7 de mayo, organizados por la Universidad Católica Argentina (UCA) y editorial San Pablo.

Uno será a las 17.30, sobre “San Juan Pablo II y los mártires de nuestro tiempo” en el marco de las charlas virtuales que organiza la UCA a través de distintas plataformas.

Estará a cargo del profesor Marco Gallo, director de la Cátedra Pontificia UCA, quien recordará la oración ecuménica jubilar para los nuevos mártires que presidió el Papa polaco el 7 de mayo de 2000.Por su parte, editorial San Pablo invita a la videoconferencia “Los mártires de nuestro tiempo. El sentido del Martirio en el siglo XX” . http://www.aica.org/44269-encuentros-virtuales-sobre-los-martires-de-este-tiempo.html

(El gurú de Sant´Egidio es el truchimán Andrea Riccardi-en la foto con Bergoglio- que tenía vara alta bajo Juan Pablo II, tanto que fue uno de quienes lo convenció de armar la desvergüenza de Asís. Para el gran amigo Paco Pepe Fernández de la Cigoña, dice con toda razón que Riccardi es una “basura”, y no se queda corto. https://infovaticana.com/blogs/cigona/riccardi-siempre-me-parecio-basura/https://infovaticana.com/blogs/cigona/nunca-me-gusto-pelo-san-egidio/

Y Sandro Magister lo ha puesto al desnudo en varios artículos. (ver http://chiesa.espresso.repubblica.it)

El asesor eclesiástico de Sant´Egidio es otra desecho humano: se trata de monseñor Vincenzo Paglia, hombre de confianza de Bergoglio, quien lo designó presidente de la Pontificia Academia de la Vida. Para liquidarla, naturalmente. http://catapulta.com.ar/?p=1511

Notas catapúlticas

1)Karl Rahner amplía el concepto de martirio:

“Aquí presuponemos el concepto de martirio hoy tradicional en la Iglesia. Con tal concepto, perteneciente a la vez al campo de la dogmática y al de la teología fundamental, se designa el hecho de aceptar morir por la fe de forma libre y resignada, no luchando activamente como en el caso de los soldados.

 “…es claro que unos conceptos como los que aquí están en juego tienen su historia y son susceptibles de modificaciones legítimas. A decir verdad, el único problema radica en precisar si la aceptación resignada de la muerte por causa de la fe y el hecho de morir luchando activamente por esa misma fe (o por alguna de sus exigencias) pueden englobarse bajo un concepto de martirio, dado que entre ambas formas de muerte hay una amplia y profunda coincidencia y que aplicarles el mismo concepto no implica negar una diferencia permanente entre las dos.

cierto que el hecho de soportar pacientemente la muerte por causa de la fe tiene una relación peculiar con la muerte de Jesús, quien por su muerte paciente pasó a ser el testigo fiel y fidedigno por antonomasia. Pero esta innegable diferencia entre las dos formas de muerte no excluye que puedan englobarse bajo el único concepto y término de martirio” http://catapulta.com.ar/?p=3779

2)Los nuevos mártires, según los sincretistas de Sant´Egidio: “Cuando san Juan Pablo II en el Jubileo de 2000 quiso celebrar ante el Coliseo de Roma la memoria de los nuevos mártires, indicó solemnemente el camino de una herencia cristiana común, de una herencia ecuménica: “El ecumenismo de los mártires y de los testigos de la fe es el más convincente; ello indica la vía de la unidad para los cristianos del Siglo XXI”. El papa Francisco, hablando de la fuerza del testimonio de los mártires, ha recordado que el “ecumenismo de la sangre” es tan llamativo y engendra en sí mismo semillas de comunión y de unidad en un cristianismo todavía dividido.

La Comunidad de San Egidio custodia esta memoria desde hace años enriqueciendo con objetos de los mártires contemporáneos la iglesia de san Bartolomé en la isla Tiberina de Roma, proclamada por san Juan Pablo II como el Santuario Ecuménico de los “nuevos Mártires”. De hecho en las capillas laterales se exhibe por continente desde la estola del padre francés Jarlán, matado en Chile durante el régimen de Pinochet, a las conmovedoras cartas del pastor luterano Schneider a sus familiares, matado por los nazi en el campo de concentración de Buchenwald y muchos otros.

(Entre los “nuevos mártires” de Sant´Egidio no puede faltar el montonero Enrique Angelelli, “asesinado en 1976 durante la dictadura militar, “un testigo de la fe (que) es siempre un signo de contradicción frente a la injusticia y al atropello de la dignidad humana”). https://archive.santegidio.org/index.php?staticURL=pageID/64/langID/es/itemID/16732/Los-m%C3%A1rtires-y-testigos-de-la-fe-de-nuestro-tiempo.

3)El cura francés André Jarlán,”teólogo de la liberación”, era un activista próximo al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, muerto en septiembre de 1984,por una bala perdida de los Carabineros, durante los graves desórdenes en el Barrio La Victoria de la capital chilena. Jarlán era uno de los instigadores.

Sobre estos “mártires” escribe el jesuita Pedro Aldunate:

El Partido Comunista y el MIR han tenido innumerables mártires aun tomando la palabra mártir en un sentido religioso. No solamente en Chile sino en Latinoamérica ha habido cristianos laicos, no sacerdotes, mujeres también, que han merecido el término de mártires cristianos.

En todo caso el aggiornamento teológico postconciliar nos impele a dar una plena valoración humana a tantos sacrificios y muertes de militantes que se consideraban a veces ateos o agnósticos que entregaron sus vidas por los ideales de derechos humanos y compromiso con los perseguidos”. http://www.puntofinal.cl/802/martires802.php