LAUDATO SI´: UN DOCUMENTO FUNDACIONAL DE LA CONTRA-IGLESIA

Hilaire Belloc, en su libro sobre la Reforma, dice que después de morir María Tudor en 1558:
“Hubo entonces en Inglaterra una serie ininterrumpida de gobiernos que durante dos largas generaciones-hasta 1685-tuvieron como objetivo permanente, tenaz y fijo, la extirpación de lo que había sido la religión nacional.

Fué un proceso muy lento.La tiranía minó durante cincuenta años  a un pueblo que habiendo sido, casi en su totalidad, católico en sus ideas, tradición y simpatía, pasó ser mitad y mitad; en los siguientes setenta y cinco años los gobiernos, con el apoyo, ahora, de la mayoría de la nación, actuaron sobre una minoría católica aún bastante grande, pero que disminuía de forma sostenida.

Esta política de desarraigar completamente a la Iglesia tuvo éxito. Tuvo éxito principalmente en virtud del procedimiento negativo de prohibir toda acción que mantuviera viva a la Iglesia Católica: impidiendo que a los niños se les enseñase la verdad católica, persiguiendo al clero hasta que quedó reducido de hombre fugitivos, escondidos, con sus vidas en peligro. Pero el agente principal de la transformación fue la supresión de la misa”.(Cómo aconteció la Reforma, Emecé Editores, Buenos Aires,1951,p.152)

Básicamente, esto es lo que ocurrió con el Vaticano II, cuando el “tirano” Pablo VI, manipulado por el oscuro Annibale Bugnini, liquidó la misa tradicional, que, de no haber sido por el heroico monseñor Lefebvre hubiese desaparecido. (Sobre las relaciones de Bugnini con la masonería ver https://adelantelafe.com/impactante-aparecen-nuevas-pruebas-historicas-que-corroboran-la-relacion-de-bugnini-con-la-masoneria-)

No obstante, hay una diferencia porque la Reforma inglesa, conservó  sus libros rituales, hasta donde yo sé. En cambio, lo que sí se fue borrando paulatinamente fue la mayoría de los documentos del nefasto Concilio-y lo que pudieron haber contenido de ortodoxia- excepto los referidos a la libertad religiosa y al ecumenismo, que todavía sirven de sustento a la diversas barrabasadas posteriores, en el nombre de la “interreligiosidad”.

Es que la lógica interna de la revoluciones les impide detenerse, en una suerte de moto perpetuo, que suele terminar en el caos absoluto.

En este contexto debe ubicarse el siguiente comunicado:

“La Comisión de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires adhiere a la celebración de la Semana LAUDATO SI ´2020 convocada por el Santo Padre Francisco.

Esta es la segunda Carta Encíclica de su Pontificado publicada el 24 de mayo de 2015 SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN que podemos considerar la Rerum Novarum del siglo XXI. Laudato si’ es un llamado urgente… el desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar.( Laudato si’ 13), y a una solidaridad universal nueva (Laudato si’ 14)

Más claro, agua: lo que se pretende es construir algo nuevo y distinto, sin que, como ideólogos revolucionarios que son los secuaces de Bergoglio, les importe un comino eso de que “las puertas del infierno no prevalecerán”. ¿Acaso, para muchos de ellos, el infierno no existe?

Y dentro de no mucho tiempo la Rerum Novarum, quedará arrumbada también, como pasó con la Casti Connubii, sepultada por ese otro esperpento de Amoris laetitia.

De Jorge Mario Bergoglio y de sus mamotretos, libera nos Dómine.

https://www.pastoralsocialbue.org.ar/semana-laudato-2020-aportes-reflexiones-la-pastoral-social-buenos-aires/?utm_source=email_marke