PEQUEÑO APUNTE DEL DÍA

BERGOGLIO PRECIPITA LA DEMOLICIÓN (con los “discernimientos” y las “reinterpretaciones”)  

1) En la nueva nómina de los integrantes -todos elegidos por Bergoglio- de la Pontificia Academia de la Vida, presidida por el siniestro Vincenzo Paglia, aparecen estos personajes:

el pastor anglicano Niggel Biggar, profesor de Moral y Teología Pastoral en Oxford que dice estar

“…inclinado a trazar la línea para permitir el aborto en la 18ª semana después de la concepción, que es aproximadamente la primera vez en que hay evidencia de actividad cerebral y, por tanto, de conciencia” porque

No está claro que un feto humano sea el mismo tipo de cosa que un adulto o un ser humano maduro, de forma que merezca el mismo tratamiento. Entonces la cuestión es dónde trazamos la línea, y no hay una razón absolutamente convincente para situarla en un lugar o en otro” http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=29648

el rabino Avraham Steinberg, profesor de ética de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que está a favor de permitir ciertas formas de eutanasia. http://www.medias-presse.info/les-nouvelles-nominations-a-lacademie-pontificale-pour-la-vie-interconfessionnelles-et-contre-la-vie/75455/

el sacerdote Maurizio Chiodi, profesor de la Facultad Teológica de Italia Septentrional de Milán, quien, según Sandro Magister, se ha expresado desde hace tiempo en términos críticos sobre puntos importantes de la “Humanae vitae”, de “Donum vitae” y de “Evangelium vitae”. Está también en evidente discontinuidad con la encíclica “Veritatis splendor” de Juan Pablo II, mientras que por el contrario parece en sintonía con las aperturas actuales a un nuevo “discernimiento” sobre cuestiones como la anticoncepción, la fecundación in vitro, las orientaciones sexuales, “gender”, la eutanasia pasiva y el suicidio asistido”.

http://magister.blogautore.espresso.repubblica.it/

2) Una comisión está preparando la “reinterpretación” de la Humanae vitae. Su presidente es monseñor Gilfredo Marengo para quien hace falta “sumergirse en la praxis pastoral, sin plegarse a ideales teológicos demasiado abstractos, construidos artificiosamente”

https://www.corrispondenzaromana.it/il-piano-di-reinterpretazione-della-humanae-vitae/

2)Los obispos de Sicilia acaban de publicar un documento donde afirman que “debemos ser humildes y realistas” porque “hemos presentado un ideal teológico del matrimonio muy abstracto, casi artificiosamente construido y alejado de las situaciones concretas, sin formular juicios ni condenar a nadie para siempre”, agregando que “no se pueden esperar normas únicas para cada situación, sino que será necesario un largo discernimiento a través del tiempo entre las diversas situaciones, que no cierre a priori o por decreto la posibilidad de la comunión eclesial a ninguno”, de tal modo que “según la valoración del confesor y teniendo en cuenta el bien común del penitente, es posible absolverlo y admitirlo a la Eucaristía, aunque  el confesor sepa que para la Iglesia es un desorden objetivo”

http://palermo.repubblica.it/cronaca/2017/06/15/news/palermo_i_vescovi_siciliani_aprono_alla_comunione_per_i_divorziati_risposati-168149237/

http://blog.messainlatino.it/2017/06/vescovi-siciliani-si-alla-comunione-ai.html

De Jorge Mario, de Vincenzo, de “discernimientos”, “reinterpretaciones” y de todos subjetivismo, libera nos Dómine.

Notas catapúlticas

Dos pruebas de que Bergoglio quiere apurar el procesos de demolición:

1) Un globo de ensayo fue el pronunciamiento de los dos obispos de Malta en el cual aseguran que “los divorciados vueltos a casar que se sientan en paz con Dios, pueden comulgar. Además han dicho que puede ser imposible evitar el mantener relaciones sexuales con la nueva pareja, que es el requisito necesario según el Magisterio para que pudieran comulgar”.

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=28282

2) Tampoco fue casual la escandalosa misa celebrada por monseñor Macín en Reconquista(Santa Fe),en la que comulgaron los adúlteros.La noticia prolijamente ocultada por las agencias católicas de información. Macín fue designado por Bergoglio en octubre de 2013.