Hasta hace relativamente poco tiempo yo pensaba que nuestra Iglesia corría el riesgo de transformarse en una ONG muy influyente en la opinión pública, pero que de allí no pasaba. Sin embargo, después del pontificado de Jorge Mario Bergoglio me parece que es un partido político más, moldeado por las directivas pastorales (llamémoslas así por comodidad) del demagogo argentino.
Si bien no tiene programa definido por una convención-la Conferencia Episcopal, por caso- algunas ideas básicas pueden servir para la acción del partido eclesial populismo, pobrismo, ambientalismo, a las que convendría agregar algunos rasgos específicos de tinte izquierdista, adaptados al caso argentino: montonerismo, indigenismo-pachamamismo y kirchnerismo.
Ejemplos demostrativos:
–la inauguración de la estatua del cura Raúl Troncoso en Tandil, bendecida por monseñor Salaberry (Troncoso colaboró con Montoneros y fue detenido por el gobierno de Isabel Perón)
–las tentativas por intentar la beatificación del obispo montonero Carlos Ponce de León, ampliamente conocido por su militancia en la diócesis de San Nicolás y supuesta víctima de un accidente automovilístico, armado por el Ejército (repetición del caso Angelelli, cuya causa fue manejada por el mismo Bergoglio).
Ponce de León se agregaría a la lista de Pironio y Pederenera.
–Idéntica maniobra “beatificadora” se pergeña con los “mártires palotinos” de la parroquia San Patricio del barrio de Belgrano, una base de operaciones montonera.(Sobre uno de ellos, el seminarista Salvador Barbeito, integrante de la banda terrorista, me he referido varias veces en CATAPULTA, apoyándome en los datos que aporta Roberto Baschetti, cuyo trabajo sobre el peronismo revolucionario es de indispensable consulta.(La muerte de los cuatro fue una represalia inmediatamente posterior al atentado a la Superintendencia de Seguridad Federal, en julio de 1976, donde murieron más de 20 personas y otras tantas quedaron con graves secuelas)
–El activismo cada vez mayor de los Curas en Opción por los Pobres (COOP) que no tienen empacho en defender la inocencia-paradoja si la hay- a la multimillonaria Cristina Kirchner, haciéndose presentes en cuanto rejunte K se realice. Un caso extremo lo brinda el siempre desorbitado “Paco” Olveira, que no teme ocultar que es partidario del aborto (¡¡). Pero los COOP-alrededor de 150- cuentan con la protección de los obispos, especialmente de los monseñores Tissera y Lugones, que dejan hacer y dejan pasar, como si nada.
–La campaña secesionista de la Pastoral Aborigen, que pone en riesgo la integridad territorial de la Nación, al filo del Código Penal. (¿quién financia es campaña?)
-Aunque aparenta ser un dato menor, debe consignarse que en la nueva conformación de la Comisión Nacional Justicia y Paz estén Enrique del Percio, «filósofo de la liberación», admirador de Enrique Dussel y rector de la Universidad Plácido Marín, dependiente de la diócesis, y María Migliore, una zurdiperonista, con buenos vínculos con la jerarquía porteña.
Así están las cosas, estimado lector.