SINODALITIS

  1. «CAMBIAR LA SENSACIÓN” (la verdad no reside en la cima de la jerarquía)

Escuchar es una palabra clave en el Sínodo, pero también es una forma de «cambiar la sensación de que la verdad reside en la cima de la jerarquía» en cualquier estructura eclesiástica, dijo la hermana Patricia Murray, justo antes del comienzo de la primera sesión del Sínodo de los Obispos el 4 de octubre.

Murray, líder del grupo central con sede en Roma que representa a las hermanas católicas de todo el mundo y una de las cerca de 40 hermanas que participan en el Sínodo, dijo: «Estamos diciendo que la verdad reside en el cuerpo [de la Iglesia]. Escuchamos al cuerpo«.

«Ahora, quienes tienen responsabilidad en la Iglesia y en las congregaciones religiosas, tras haber escuchado, están mejor informados para tomar una decisión en el Espíritu Santo», dijo Murray, secretaria ejecutiva de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) a Global Sisters Report.

No cuenten con que el mes de escucha del Sínodo sea un acontecimiento aislado o que se quede en Roma, dijo Murray, y añadió que el proceso puede convertirse en «una nueva forma de vida, una nueva forma de dirigir» la Iglesia y sus organizaciones. https://www.globalsistersreport.org/es/news/synods-focus-listening-may-signal-power-shift-catholic-church-says-sister

2) “NO ES UN CONCEPTO, SINO UNA EXPERIENCIA”

«La sinodalidad no es un concepto, sino una experiencia de ser escuchados, incluidos», dijo por su parte la hermana Leticia Salazar, Pertenece a la Compañía de María y es Canciller de la Diócesis de San Bernardino, Fue nombrada por Bergoglio como  de las integrantes  del Equipo Estadounidense de la Fase Continental del Sínodo.

Leticia es una “modernista creyente” ,tal como enseña San PíoX en la Pascendi:

  1. Si, pasando al creyente, se desea saber en qué se distingue, en el mismo modernista, el creyente del filósofo, es necesario advertir una cosa, y es que el filósofo admite, sí, la realidad de lo divino como objeto de la fe; pero esta realidad no la encuentra sino en el alma misma del creyente, en cuanto es objeto de su sentimiento y de su afirmación: por lo tanto, no sale del mundo de los fenómenos. Si aquella realidad existe en sí fuera del sentimiento y de la afirmación dichos, es cosa que el filósofo pasa por alto y desprecia. Para el modernista creyente, por lo contrario, es firme y cierto que la realidad de lo divino existe en sí misma con entera independencia del creyente. Y si se pregunta en qué se apoya, finalmente, esta certeza del creyente, responden los modernistas: en la experiencia singular de cada hombre.
  2. Con cuya afirmación, mientras se separan de los racionalistas, caen en la opinión de los protestantes y seudomísticos.

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