Hay que darle bastante credibilidad a las versiones de que Bergoglio fue designado por una célula modernista infiltrada en la Iglesia desde hace muchos años. Me parece razonable porque esa la única razón por la cual personaje tan mediocre y sin ningún peso intelectual ocupase la silla de San Pedro. Se lo consideraba un personaje manejable, aunque no se calibró debidamente su irresponsabilidad moral e intelectual.
Tantos años, digo, como para inferir que esa célula y los sucesivos miembros integrantes a lo largo del tiempo, operaban desde antes de la Pascendi que después pasaron a la clandestinidad-semiclandestinidad sería mejor-hasta que el Vaticano II abrió las compuertas y su actuación fue desembozada.
Hasta entonces la Jerarquía-incluso Pío XII-había hecho mutis por el foro,por ejemplo, sobre Teilhard de Chardin, que apenas recibió un Monitum de Juan XXII.Y si no fuera por el Padre Meinvielle y Monseñor de Solages nadie hubiese advertido sobre lo nocivo de sus teorías, (Si la memoria no me falla creo que Castellani lo sacudió en Cristo ¿vuelve o no vuelve?)
Tal como se presentan las cosas después de su paso por el Gemelli,no es aventurado afirma que Bergoglio está semipreso, sobrellevando grandes limitaciones físicas:le es difícil comunicarse verbalmente y no se entiende bien lo que dice quiere decir y no faltarán los “bergogogliólogos” que lo interpreten. Además, no puede escribir ni firmar y la situación se presta para que lo hagan firmar disparates mayores a los que ya suscribió.
Hay que temer entonces ese “No hay marcha atrás” y es probable que la secta modernista lo use impiadosamente antes de su completa inhabilitación. Y por lo que trasciende no podrá ya (des)gobernar la Iglesia a su gusto y placer.