ESTÁN PASADAS DE VUELTAS

Jesús hizo de la mesa compartida un acto político y profético: ¿con quién comemos, cómo, dónde y cuándo lo hacemos, a quién invitamos, qué orden tienen las y los comensales..?

En los cinco años del movimiento, la Revuelta de Mujeres en la Iglesia no hemos parado de reivindicar una Iglesia en la que la igualdad y la dignidad de todas las personas sea la costumbre y se acabe con todo tipo de discriminación. Nos inspira y nos convoca Jesús de Nazaret, su Evangelio y las prácticas trasgresoras que él mismo tuvo en sus encuentros con las mujeres. Sentimos que, por coherencia evangélica, sus seguidoras y seguidores no podemos actuar de otro modo que caminando en justicia y logrando la plena igualdad

BESTIARIO BERGOGLISTA (130)

1)El obispo Markus Büchel de la diócesis suiza de St. Gallen se pronunció a favor de la ordenación de mujeres.

El obispo argumentó su posición afirmando que la Iglesia tiene una “emergencia de consagración” debido a que sólo los hombres célibes pueden ingresar al sacerdocio.

2)Bárbara Velik Frank, Vicaria episcopal de Carintia (Austria)

3)Pastora anglicana Lizzie Green

Abortó dos veces, pero fue invitada por la Diócesis de Plymounth para participar en un encuentro de formación «católica».

BERGOGLIO 12 AÑOS. UN PONTIFICADO RUINOSO.

Escribe Aldo María Valli y corto no se queda:

No sabemos si, cuándo y cómo Bergoglio regresará a Santa Marta y si y cómo podrá gobernar. Mientras tanto, en el aniversario de su elección (13 de marzo de 2013), resumo mi visión de este pontificado con tres palabras: decepción, abatimiento, “gratitud”. Y explicaré la aparente contradicción entre los dos primeros y el tercero y por qué este último está entre comillas.

Decepción

Al principio yo estaba entre los que creían en Francisco. Pensé que después de la renuncia de Benedicto XVI, al final de un reinado marcado por una auténtica persecución contra la figura papal, el Papa llegado desde los confines de la tierra podría marcar un punto de inflexión y dar un nuevo impulso a la Iglesia.

Pero pronto empecé a tener dudas. Vi que su misericordia era demasiado parecida a borrar el pizarrón y que su idea del perdón rayaba en un perdón que negaba la doctrina y resultaba en la adhesión al pensamiento mundano.

Al mismo tiempo, descubrí la doble personalidad del Papa: amigable por fuera, duro y autocrático por dentro. Sinodal en las palabras, despótico en los hechos.

De ahí un creciente sentimiento de decepción, que llegó a su plenitud con la aparición de Amoris laetitia , cuando me vi obligado a tomar nota de que el Papa se había abierto al relativismo moral. De ahí mis críticas, que siempre he intentado expresar de manera respetuosa pero que quizá se han visto exacerbadas por el mismo desánimo que siente quien experimenta una especie de traición.

Abatimiento

Ver que el Papa se conformaba con el pensamiento dominante y, en lugar de proponer el camino estrecho de la salvación, tomaba un camino ancho que le valía el aplauso del mundo, alimentó en mí una confusión, pero sobre todo una profunda tristeza. Pedro no hizo su trabajo. Pedro no me confirmó en la fe, pero parecía ansioso de confirmar a aquellos que estaban lejos en su distancia. Su hostilidad hacia la tradición me pareció burlona. ¿Por qué actuaba así? ¿Por qué era acogedor con los enemigos de la Iglesia e implacable con los católicos deseosos de salvaguardar la tradición? ¿A quién le respondía? ¿Por qué parecía ansioso de alinear a la Iglesia con un humanitarismo vago y ciertamente no católico? ¿Y por qué lo hizo precisamente en un momento en que las nuevas generaciones (laicos y clérigos) exigían seriedad y rigor en la doctrina?

También fue motivo de desánimo ver las palabras del Papa reducidas a charlas de bar. Fue su relación con los maestros del pensamiento durante el experimento social que se conoció bajo el nombre de pandemia. Se trataba de poner de manifiesto su desprecio por la justicia y el derecho en la gestión de los asuntos del Vaticano. Fue una experiencia de primera mano de su vanidad disfrazada de bondad.

«Gratitud»

Paradójicamente, acabé, en cierto sentido, sintiéndome agradecido con él. Con su contra testimonio me abrió los ojos. Vi que él era sólo el último eslabón de una larga cadena cuyos orígenes se encontraban en un modernismo profundamente arraigado. Fue como una revelación. El Papa Bergoglio me permitió aclararlo. Los problemas habían comenzado mucho antes de su llegada. La traición era mucho más antigua.

De vez en cuando (como un reloj roto que da la hora exacta dos veces al día), el Papa todavía decía algo católico, pero era un Pedro con el rostro distorsionado.

Empecé a sentir pena por él. Los historiadores de la Iglesia tendrán la oportunidad de profundizar. Ahora es el momento de orar por el alma de un Papa viejo y enfermo que, en lugar de ser una roca y un signo de contradicción, prefirió seguir al mundo. Lo cual es siempre fuente de segura ruina para la Iglesia.

https://www.aldomariavalli.it/2025/03/13/bergoglio-dodici-anni-un-pontificato-rovinoso/

LA SINODALIDAD QUIERE TERMINAR CON LA IGLESIA

“Sinodalidad y Reciprocidad: Caminos de Encuentro y Comunión”. Bajo este título el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) y el Grupo de investigación de Antropología Trinitaria han preparado un conversatorio abierto a todo el público de Bogotá.

El panel estará integrado:

Mons. Piero Coda, secretario de la Comisión Teológica Internacional.
Hna. Liliana Franco, presidenta de la Confederación Latinoamericana de Religiosos/as (CLAR)
Prof. Roberto Tomich, docente de la Facultad de Teología San Pablo.

Conversión cultural

Sonia Vargas Andrade, docente boliviana de la Facultad de Teología San Pablo, estará a cargo de la moderación de este espacio. Explicó que el proceso sinodal que está viviendo la Iglesia universal “empuja a todo el Pueblo de Dios a caminar juntos”.

Además, detalló que este conversatorio se realizará en el marco del 12° encuentro del grupo de investigación sobre Antropología Trinitaria, teólogas y teólogos latinoamericanos.

Espacio que es acompañado por el secretario de la comisión teológica internacional monseñor Piero Coda. En este contexto, han dialogado sobre la sinodalidad y presentarán el libro de las últimas investigaciones del grupo: Habitar la reciprocidad. Hacia la fuente de la sinodalidad, del autor Alejandro Bertolini, de la Universidad Católica de Argentina (UCA).

“Este es un camino desafiante y lleno de oportunidades para una conversión no sólo personal, de las prácticas, de las instituciones, sino también implica una conversión cultural. Reflexionar sobre sinodalidad significa entonces empezar ya hoy a reformar la Iglesia, así como auspicia la última asamblea ordinaria del sínodo de los obispos”, indicó

BESTIARIO BERGOGLISTA (129)

¿Este obispo filipino le está declarando su amor a un sacerdote?

Durante el Concierto de San Valentín en Tagbilaran, Filipinas el obispo Alberto S. Uy subió al escenario para pronunciar unas palabras. En su discurso en tagalo bromeó diciendo que había elegido el día de San Valentín para que el clero ofreciera el concierto porque no quería que sus miembros tuvieran citas ese día.

También recomendó al público, que incluía monjas y clérigos, que acariciaran a su prójimo y dijeran «Te amo hoy, mañana y siempre». Ciertamente, estas bromas no encajan bien con los votos religiosos de castidad…

Luego, Uy cantó un popurrí de cuatro canciones de amor con un sacerdote, a quien presentó como el padre Ado. En una de esas canciones, «25 Minutes», el obispo canta como si fuera el hombre que añora a su ex amante, mientras que el sacerdote interpreta el papel de la mujer que extraña sus besos.

La canción continúa con el hombre expresando su deseo de volver con su antiguo amor, pero llega 25 minutos tarde, ya que su expareja acaba de casarse. Entonces, la recién casada canta que también extraña su amor.

Mientras cantan las canciones románticas, el Obispo y el sacerdote intercambian miradas tiernas, arriba y abajo de la primera a la cuarta fila, como si recordaran con nostalgia una relación amorosa.

No podemos evitar preguntarnos si algún hombre religioso heterosexual se sometería a una representación amorosa similar. Parece mucho más probable que los dos hombres en realidad hayan tenido alguna relación amorosa homosexual, que ahora estarían haciendo pública en una representación teatral.

En este caso, tendríamos a un Obispo que declara públicamente su amor a otro hombre… Sería cruzar otro límite de la decencia, incluso en esta Iglesia de Gomorra que ha estado usurpando a la Iglesia Católica desde el Vaticano II. https://www.traditioninaction.org/RevolutionPhotos/ChurchRevIndex.htm video con la canción y el texto)

La Biblia queer

¿Y LA PARRESÍA PARA CUÁNDO?

De un tiempo a esta parte, se ha instalado en el lenguaje eclesiástico el término «parresía» (decir todo). Hablar con parresía es casi, casi, prenda de salvación. Yo, como soy “rígido” y “nostálgico”, prefiero emplear veracidad, sinceridad, franqueza, De parresía se ha hecho y abuso, a punto de confundir al católico de a pie.

Creo que, gracias a Dios, no es mi caso, porque he insistido en que todo lo que hace o pueda hacer Bergoglio, está signado por la oscuridad y el ocultamiento, típicos rasgos de un narcisista que no quiere perder su poder, aunque se trate de una mentira flagrante. Para quienes lo tenemos «fichado» desde hace unos cuantos años, sabemos de sus manejos turbios, tanto como arzobispo como Gran Canciller de la Universidad Católica Argentina donde ubicó como Rector a personajes como Alfredo Zecca, un vago descomunal, y al repugnante Tucho Fernández, especialista en besos y orgasmos.

Se repite hasta el hartazgo que su enfermedad sigue una “evolución normal”, sin que se aclare cuál podrá ser. Temo, además, que la célula del Gemelli, le acerque algunos papeles, con textos más disolventes de los que se publicaron cuando gozaba de buena salud. Y si no puede firmarlos con su propia mano, los firmarán otros.

Pero esos futuribles desastrosos, no impiden que sigamos rezando fervorosamente por la salvación de su alma.

Dios tiene Misericordia de sobra y no “misericorditis” bergogliana.