Entre el 18 y el 21 de abril se reunión en Tegucigalpa la XLIX Junta Directiva de la Confederación Latinoamericana de Religiosos. En el Mensaje Final se leen estas consignas subversivas:
“Aquello que sale del corazón en espíritu de oración y de diálogo, lo hemos puesto en común, en torno a cinco temas: misión y conversión pastoral; obediencia y modelos relacionales; la formación como camino sinodal; el ejercicio de la autoridad y la renovación de las estructuras…
Las hemos llamado “provocaciones”, pues precisamente han hecho eso: provocar en nosotras/os el deseo de mirar la Vida Religiosa como críticos de nuestros errores, agradecidos por el trabajo y el servicio bien hechos, y como constructores de cambios, propuestas y caminos por recorrer.
Esos diálogos que se fueron tejiendo nos siguen cuestionando, desafiando, animando y sobre todo, confirmando en la certeza de que la sinodalidad es el camino a recorrer para la tan anhelada resignificación y transformación de nuestros Institutos, de la Iglesia y de la sociedad.
Queridas hermanas y hermanos, al involucrarnos con pasión en estas provocaciones, esperamos sean voz profética que sacuda a nuestras madres y padres sinodales, pero sobre todo que sacudan la inercia, la desesperanza y la dispersión que tantas veces nos destruyen y aniquilan.
Manifestamos nuestro cariño agradecido al papa Francisco quien con profunda valentía y confianza en Dios impulsa la Reforma eclesial, por su valoración de la Vida Religiosa, el impulso al liderazgo de la mujer y el amor imprescindible por los más pobres como fruto del mutuo amor.
Tremendo ver a una benedictina masculinizada oficiando de teologa para destruir la iglesia. Kyrie Eleison.